Jamie Foxx: “Mi padre terminó en la cárcel con una condena de siete años por llevar USD 25 en marihuana"

En plena promoción de “Just Mercy”, la película donde interpreta a un reo condenado a muerte, el ganador del Oscar habló con Infobae sobre su infancia bajo el cuidado de sus abuelos en Texas y cómo su amor por la música cambió su carrera

Jamie Foxx habló de como la historia de su padre afectó a su vida personal
Jamie Foxx habló de como la historia de su padre afectó a su vida personal

Es curioso que el éxito de Jamie Foxx pase por la dramática acción de Collateral, Django Unchained o Robin Hood además de la música del Oscar de Ray y Dreamgirls, cuando el buen humor es la mejor forma de describirlo. Contando cada anécdota con lujo de detalles, buscando siempre alguna broma en el medio, la comedia también tuvo mucho que ver en el principio de su carrera. Y él mismo lo cuenta en una divertida conversación donde recorrió los mejores momentos de su vida, después del estreno mundial de la dramática Just Mercy, en el Festival Internacional de Cine de Toronto.

- ¿En qué momento de tu vida dirías que sentiste la actuación como una buena forma de ganarte la vida?

- En los viejos tiempos, en casa teníamos un solo televisor que estaba en la habitación donde yo dormía. Yo debía estar en tercer o cuarto grado en la época que mis abuelos veían el Show de Johnny Carson, a las 11 de la noche, en un horario donde yo hubiese tenido que dormir, para ir a la escuela. Pero mi abuela decía “Vamos a ver Johnny Carson” y a mi me encantaban los comediantes que aparecían en TV y les copiaba los chistes que después yo contaba en la escuela. Ninguno de mis compañeros estaban despiertos a esa hora, así que nadie sabía que yo había robado los chistes (Risas). Y las risas muchas veces me traían problemas, en medio de la clase, así que mi maestra de tercer grado, la señorita Reeves terminó dándome cinco minutos para contar chistes, todos los viernes… si me portaba bien durante la semana.

- ¿Cómo eran esos cinco minutos de comedia?

- Hacía chistes o imitaciones de Sammy Davis Jr... Después, en Los Ángeles también pude hacer comedia ‘stand up’ los lunes a la noche, un día muy extraño, pero era la noche para gente amateur. Imitaba a Mike Tyson en aquel entonces y era el único ‘negro’ que imitaba a Ronald Reagan.

- ¿Imaginabas tanto éxito en aquel entonces?

- Es interesante, porque como comediante, yo soñaba con ser Eddie Murphy. Quería protagonizar una comedia de éxito millonaria en el cine, pero nunca funcionó.

Su verdadero nombre es Eric Marlon Bishop, tal cual como figura en los documentos, con la fecha de nacimiento del 13 de Diciembre de 1967, en la ciudad de Terrel, en el estado de Texas. Y como en una historia de película, casi ni tuvo contacto con los padres biológicos y fue criado por los padres adoptivos de su madre, los mismos abuelos que tanta influencia tuvieron en el éxito que después consiguió. Como las clases de piano que empezó a tomar con apenas cinco años, aunque por un tiempo pensó en ganarse la vida como deportista profesional, soñando con jugar en el equipo de fútbol americano de Dallas Cowboys. El amor por la música lo llevó a seguir esa carrera en la universidad, aunque la comedia fue la gran puerta que abrió el camino en Hollywood, eligiendo el seudónimo de Jamie Foxx en honor al comediante de raza negra Redd Foxx. Incluso llegó a tener un show de humor propio con su nombre, en televisión, justo antes de dar los primeros pasos de fama, en el programa de comedias ‘In Living Color’, con otro grande del cine, como Jim Carrey.

- ¿Cómo recuerdas aquellos primeros tiempos en Hollywood, con Jim Carrey, en el programa de TV ‘In Living Color’?

- Ah… Yo era el menos famoso de In Living Colors, pero me acuerdo cuando Jim Carrey estaba escribiendo el guion de Pet Detective. Todavía me acuerdo cuando entré a su oficina para preguntarle qué estaba haciendo y me dijo: “Estoy escribiendo el guion de una película que se llama Pet Detective”. Tenía notas por todos lados y a mi me pareció una verdadera locura. Pero cuando terminó, me llamó y me invitó para ver una escena, antes de estrenarla. Ahí estábamos, tomando té los dos juntos... Es muy interesante ver el trabajo de los comediantes de cerca, lo serio que son trabajando.

- ¿Quién dirías que se lleva el crédito de tu éxito?

- Michael Mann y Collateral. Es el mejor director para aprender cierta disciplina cuando uno recién empieza como actor, porque no te deja salirte con la tuya, en nada. Y tengo que darle todo el crédito por el gran éxito de Collateral. Hay que acordarse de que ahí estaba Tom Cruise... T-o-m C-r-u-i-s-e. Yo trataba de no imaginarlo en Top Gun al mismo tiempo que intentaba hacer lo mío. Me acuerdo cuando yo estaba preparando una escena y Michael (Mann) me preguntó “¿Qué estás haciendo?” y yo le dije entusiasmado “Tengo que hacer lo mío, tengo que hacer lo mío” y él me sorprendió diciendo “¿Qué tal si no haces lo tuyo”. Yo no entendía lo que quería decir, pero insistió remarcando el camino más lógico “¿Qué tal si actúas como un verdadero taxista? ¿Cuándo fue la última vez que viste a un taxista ‘hacer lo suyo'? A él no le interesa en absoluto quien va atrás del auto. ¿Qué te parece si haces algo así?”

- Con ‘Collateral’ estuviste nominado al Oscar como Mejor Actor de Reparto por encima de Tom Cruise, la misma noche que ganaste como Mejor Actor por interpretar la vida de ‘Ray’ Charles...

- Con la película Ray, yo había tenido la bendición de haber contado con mi abuela, muchos años antes, diciéndome “Vas a aprender a tocar el piano” y terminé consiguiendo una beca para estudiar piano clásico. Yo no sabía que ella me estaba dando las herramientas para tener éxito pero solía decirme “Quiero que toques bien el piano porque vas a poder tocar del otro lado de las vías”. Yo vivía en Texas, pensaba que ella quería que yo tocara para la gente blanca pero iba todavía más allá. “No, tonto, quiero que toques para el mundo entero”. Adelantando en el tiempo, ahí estaba yo con Ray Charles y el director Taylor Hackford, hablando sobre la película cuando Taylor dijo “Tenemos un problema, vamos a tener que filmar en un plano corto para que alguien toque el piano en tu lugar y la cámara siga las manos de otra persona...” hasta que yo le dije “Bueno, tenemos suerte, porque mi abuela ya me lo enseñó hace tiempo. No vamos a tener problemas ahí”. Claro que después tuve que comprobarlo frente al mismísimo Ray Charles que me desafió “¿Sabes tocar blues? Si tocas blues, puedes hacer cualquier cosa”. Y sin esperar un segundo, ahí estábamos los dos juntos tocando piano y el mismísimo Ray Charles dijo “¿Sabes qué? El niño es bueno” y se fue.

- ¿Pero cómo lograste después la perfección del Oscar, viéndote tan parecido como Ray Charles? ¿Fue como aquellas imitaciones que habías hecho al principio de tu carrera?

- El problema era saber como había sido Ray Charles en su juventud. Y cuando fui a ver a Quincy Jones, él apenas me dio un cassette de audio de los viejos, sugiriendo que a lo mejor podía encontrar algo bueno. Pero era un cassette... Tuve que buscar un auto antiguo para poder escucharlo (Risas). Lo encontré en un lugar donde alquilaban autos, pero cuando puse el cassette ahí estaba el joven Ray Charles en un programa de radio, donde Kenny Rogers le decía “No sabía que te encantaba mi música”. Eso solo me dio un ingrediente para llevarlo a la juventud. Pero siguiendo con el audio, en un momento tocaron el tema de las drogas y después de un silencio que duró unos cinco segundos, Ray empezó a tartamudear. Ese es el ADN que yo usé después para el personaje: cuando él hablaba de música, estaba en control, pero si algo era muy emocional, lo hacía tartamudear.

Just Mercy - Trailer Oficial

Justamente, la nueva película Just Mercy tiene los mejores ingredientes del Oscar, detrás de la verdadera historia del inocente condenado a la pena de muerte que interpreta Jamie Foxx, además de otra ganadora como Brie Larson y nada menos que Michael B Jordan como el verdadero abogado defensor Bryan Stevenson, mejor conocido por buscar la justicia social en el sistema judicial norteamericano, al asegurar que las minorías y los más pobres no cuentan con la misma justicia que los millonarios. Y Jamie Foxx lo sabe muy bien, en la realidad de su propia familia, mucho más lejos de la ficción.

- ¿Es verdad que el drama en cine de ‘Just Mercy’ sobre la condena de un hombre inocente en la cárcel es una historia que también viviste de cerca, en tu familia?

- A la hora de hablar sobre la cultura de ir a la cárcel, es muy extraño cuando somos negros. Se convierte casi en un lugar común que muchos apreciamos. Fijate lo que hacemos: cantamos rap sobre el tema que convertimos en insignia. Y yo lo experimenté con mi propio padre... Durante 25 años, mi padrastro enseñó fútbol a niños del barrio que jugaban básquet para no estar en la calle. Y de un día para el otro, mi padre terminó en la cárcel con una condena de siete años, por llevar 25 dólares de una sustancia ilegal que hoy es legal. Todavía hoy sigue en la cárcel, con los mismos jóvenes con los que quería dar un ejemplo. Es ridículo.

- ¿Qué tan duro es vivir el peor drama de la ficción del cine, en la realidad?

- Descubrí que es también un negocio. Detrás de todo, cuanta más gente ponen en la cárcel, más dinero ganan. No entienden el daño que le causan a la familia, hasta que ves al verdadero Walter McMillan que yo interpreto en el cine, cuando él dice “mi familia no quiere venir a verme más porque no puede soportar las emociones”. La gente de mi raza que está afectada con cosas así lo llama emoción financiera. La familia termina pagando por todo lo que se vive, afuera de la cárcel. Yo no debería pagar por todo, también. Y por eso, yo tampoco voy a ver a mi padre, mi hermano o quien sea que está preso.

- ¿Cómo crees que reaccione la sociedad en general con una historia tan real como ‘Just Mercy’?

- Esta película, para mí, es una bendición. Es hermosa, elegante. Incluso cuando hicieron las primeras pruebas con el público me dijeron “Jamie, con el público de raza negra, le gustó al 97%”. Me dio miedo preguntar sobre los números que dieron con el público totalmente de raza blanca hasta que me dijeron “98%”.

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