Un senador de Texas reveló detalles de la falta de coordinación en el operativo durante la Masacre en la Escuela Primaria Robb

Hasta el momento, todas las sospechas sobre la falla policial habían recaído sobre Pete Arredondo, a cargo de la escena. Pero un problema de comunicación podría explicar su demora en abatir al atacante

El senador de Texas, Roland Gutierrez (REUTERS/Marco Bello)
El senador de Texas, Roland Gutierrez (REUTERS/Marco Bello)

El comandante a cargo de la escena del tiroteo en una escuela primaria en Uvalde, Texas, no fue informado de las llamadas de pánico al 911 provenientes de estudiantes atrapados dentro del edificio mientras se desarrollaba la masacre, dijo el jueves el senador estatal Roland Gutiérrez, de Texas.

Hasta el momento, la responsabilidad por las fallas en el operativo habían apuntado contra el jefe de la policía, debido a que el tirador estuvo en la escuela llevando adelante la masacre por casi una hora y media.

Gutiérrez confirmó que los pedidos de ayuda de las personas que estaban adentro de la Escuela Primaria Robb el 24 de mayo no llegaron al jefe de policía del distrito escolar, Pete Arredondo. El senador demócrata calificó de “falla del sistema” que las llamadas llegaban a la central de la policía de la ciudad pero no eran comunicadas a Arredondo.

El memorial de las víctimas de la masacre de Texas en la escuela Primaria Robb (Lucas Boland/USA TODAY via REUTERS)
El memorial de las víctimas de la masacre de Texas en la escuela Primaria Robb (Lucas Boland/USA TODAY via REUTERS)

“Quiero saber específicamente quién estaba recibiendo las llamadas al 911″, dijo Gutiérrez durante una conferencia de prensa, y agregó que, aunque ninguna persona o entidad fue responsable única de la masacre, el gobernador Greg Abbot debería aceptar gran parte de la responsabilidad por las fallas en la respuesta policial.

Hubo error en todos los niveles, incluido el nivel legislativo. Greg Abbott tiene mucha culpa en todo esto”, dijo Gutiérrez.

Diecinueve niños y dos maestros murieron en el ataque en la Escuela Primaria Robb, el tiroteo escolar más mortífero en casi una década. Diecisiete más resultaron heridos. Los funerales por los asesinados comenzaron esta semana.

Dos patrullas de fronteras, en los funerales de las víctimas de la masacre de Texas (Callaghan O'Hare/The New York Times)
Dos patrullas de fronteras, en los funerales de las víctimas de la masacre de Texas (Callaghan O'Hare/The New York Times)

El pistolero, Salvador Ramos, de 18 años, estuvo aproximadamente 80 minutos dentro de la escuela y pasó más de una hora desde que los primeros oficiales llegaron al edificio para posteriormente lograr abatirlo.

Desde el tiroteo, las fuerzas del orden público y los funcionarios estatales se han esforzado por presentar una cronología precisa que contenga todos los detalles del evento y cómo respondió la policía, a veces brindando información contradictoria o retirando algunas declaraciones horas después. La policía estatal ha dicho que algunos relatos son preliminares y pueden cambiar a medida que se entreviste a más testigos.

Hasta ahora, gran parte de la atención se había centrado en Arredondo. Steven McCraw, jefe del Departamento de Seguridad Pública de Texas, dijo que Arredondo creía que la situación se había convertido en una situación de rehenes y que los niños ya no estaban en riesgo, por lo que tomó la “decisión equivocada” de no ordenar a los agentes que intentaran entrar en el salón de clases mientras se hacían llamadas al 911 desde el interior.

El coronel Steven McCraw (REUTERS/Marco Bello)
El coronel Steven McCraw (REUTERS/Marco Bello)

Pero Gutiérrez dijo el jueves que no está claro si se compartió algún detalle de las llamadas al 911 con los agentes de la ley de varias agencias en la escena.

“La policía de Uvalde fue la que recibió las llamadas al 911 durante 45 minutos mientras los oficiales estaban sentados en un pasillo; mientras 19 oficiales estuvieron sentados en un pasillo durante 45 minutos”, dijo Gutiérrez. “No sabemos si estaban informando a esas personas lo que ocurría o no”.

Pero, dijo el senador, la Comisión de Comunicaciones de Emergencia del Estado le dijo que el jefe de policía del distrito escolar no sabía. “Él es el comandante del incidente. No recibió (las) llamadas al 911″, dijo Gutiérrez.

Las comunicaciones policiales también fueron un problema en 2019 cuando un hombre armado disparó y mató a siete personas e hirió a más de dos docenas durante un tiroteo en Odessa, Texas. Las autoridades dijeron en ese momento que Seth Aaron Ator, de 36 años, llamó al 911 antes y después de los tiroteos, pero una falla en la comunicación entre las agencias (no todas operaban en el mismo canal de radio) retrasó la respuesta. Ator pudo cubrir unas 10 millas antes de que los oficiales le dispararan y lo mataran.

(Con información de AP)

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