Crece la polémica por el ranking congelado: el reclamo de los perjudicados a Federer y Nadal, y los casos testigo

La protección por la pandemia que ofreció el ranking congelado de la ATP a los Top 100 generó graves perjuicios a los tenistas más jóvenes y del segundo pelotón. Falta de respuestas, desesperación, bajones anímicos y una protesta que roza a las grandes figuras

El argentino Francisco Cerúndolo, hoy N° 113 del ranking ATP, sufrió un bajón anímico por los efectos del ranking congelado (Christophe ARCHAMBAULT / AFP)
El argentino Francisco Cerúndolo, hoy N° 113 del ranking ATP, sufrió un bajón anímico por los efectos del ranking congelado (Christophe ARCHAMBAULT / AFP)

El challenger de Buenos Aires no sólo dejó muy buen tenis y la presentación de los protagonistas de la nueva camada de jugadores con proyección internacional, sino también quejas y reclamos a la ATP por el ranking congelado, que recién desaparecerá en agosto de 2022, y que impide el progreso de quienes comenzaron a sacar sus primeros puntos a comienzos de la pandemia.

Esta situación es lo que terminó por incidir en el desánimo de algunos jugadores, como Francisco Cerúndolo (113 de ATP). “Influyó mucho en mi ánimo, porque a fin del año pasado había ganado tres challengers, a principio de este año gané otro y, también, hice final de un ATP (Argentina Open), pero me seguía viendo 130 en el ranking. A partir de ahí no jugué nada bien hasta agosto, porque sentía que había ganado muchísimo y no obtenía ninguna recompensa”, comentaba el mayor de los hermanos, quien expresaba la voz común de los que compiten en el circuito challenger o son menores de 24 años. En su sinceramiento, Francisco dijo haber pasado por un momento “muy negativo” y que se encontraba “medio quemado, porque pensaba que debía estar en otra posición, no sé, 60 o 70 y jugando otros torneos, pero que por este ranking no podía. Me jugó muy en contra, no jugaba nada bien, estaba caliente con la vida. Fueron cuatro o cinco meses en los que no tenía ganas de jugar, porque veía que más de lo que había hecho me resultaba imposible hacer y no había avanzado nada”.

El 8 de marzo de este año, el argentino había conseguido 686 puntos y ocupaba el puesto 112 del ranking. Pero, con esa cantidad de unidades, en la misma fecha de marzo de 2019, en un ranking sin pandemia y sin congelar, se hubiese ubicado en el lugar #81 del escalafón mundial, 31 lugares más adelante, lo que le hubiese posibilitado ingresar directamente a tres Grand Slam y a algunos torneos de ATP. La ecuación le cambiaba abruptamente al tenista.

Estas situaciones se replican en jugadores de otros países y lleva a sus entrenadores a expresarse, pero también a intentar proteger a sus entrenados. “Es un desastre lo que han hecho con el congelamiento del ranking”, dice Diego Junqueira, el coach tandilense del peruano Juan Pablo Varillas. Es que su jugador es uno de los que más partidos ha ganado en el circuito challenger en esta temporada (consiguió dos títulos y llegó a otras dos finales), pero sin embargo no pudo pasar la barrera de los 100 primeros del mundo, “cuando podríamos haber estado 70 u 80, no lo sé, pero no en ese puesto”, se queja el entrenador.

Lo que la mayoría no comprende es “por qué les duran tanto tiempo los puntos a los jugadores, tienen una gran ventaja por sobre los que recién comienzan. Hay tenistas que tendrán puntos de 2019 y que se le irán recién en agosto de 2022. Son tres años viviendo de los mismos puntos, mientras los más jóvenes ya están defendiendo puntos por el descongelamiento. Una locura y una desventaja”, expresaban casi al unísono a modo de reclamo, en la terraza del Racket Club. Una queja que la hacían extensiva al Big Three: “Muchos se quejan o critican a Djokovic, pero es el único que hace o dice algo. ¿Pero Federer o Nadal, qué hacen?”.

Con el comienzo de la pandemia y la imposibilidad de realización de torneos, los jugadores se quedaban sin la posibilidad de defender los puntos de la temporada anterior, lo que llevó a congelar el ranking de manera preventiva. Pero en agosto de 2021, la ATP decidió extender su vigencia por un año más, a partir del descongelamiento del escalafón, que se produjo con el torneo de Cincinnati, durante ese mes, lo que terminó por favorecer a quienes compiten en torneos de mayor importancia por sobre quienes lo hacen en circuitos inferiores, como lo reconoce el brasileño Thiago Monteiro: “Yo no me vi afectado, porque continué jugando los torneos ATP y pude mantenerme en el ranking, pero sí veo que a los que están sacando sus primeros puntos o compiten en el circuito challenger les cuesta muchísimo llegar a meterse entre los 100″.

Para que se comprenda aún más lo difícil de esta situación, en la semana anterior al US Open 2019, cuando la pandemia por COVID-19 todavía no asomaba en el horizonte de la humanidad, al número 100 del mundo (por aquel entonces el sudafricano Lloyd Harris) le alcanzaba con sumar 535 puntos, mientras que para la misma fecha de este año (saliendo de la cuarentena), Stefano Travaglia (ITA) ocupaba esa posición con 811 unidades acumuladas, compuesta por 337 puntos vencidos, pero freezados (189 de ellos correspondientes a 2019 y 148 a 2020).

Este escenario fue lo que llevó al joven danés Holger Rune (18 años) a escribir una carta desesperada en Instagram. “Ustedes saben que soy un hombre trabajador y normalmente nunca me quejo”, comenzaba diciendo, para continuar: “este año he luchado muy duro para lograr mis objetivos para convertirme en Top 100, pero ATP continuamente me lo ha puesto muy difícil a mí y a muchos otros jugadores jóvenes, porque tienen un ranking congelado desde 2019, lo que significa que los jugadores todavía tienen sus puntos de 2019. Mirando 2 años atrás en la clasificación normal, hoy estaría en el puesto 62 y no 124. ¿Importa? Sí, cuando eres ambicioso y trabajador, es importante obtener tu recompensa. Con ese ranking podría ingresar a mejores torneos y sentiría que mi arduo trabajo valió la pena. Me siento cansado y enojado ahora porque creo que el sistema es injusto. Amo mi tenis, pero tenemos que competir en igualdad de condiciones.”

Monfils, uno de los grandes beneficiados por el ranking congelado (Jayne Kamin-Oncea-USA TODAY Sports
Monfils, uno de los grandes beneficiados por el ranking congelado (Jayne Kamin-Oncea-USA TODAY Sports

La desigualdad a la que se refiere se puede ver claramente en varios jugadores tomados al azar pero, especialmente, en el tenista francés Gael Monfils. Muchos de los participantes del challenger de Buenos Aires participaron de la clasificación en los Grand Slam y, al menos dos de ellos, podrían haber ingresado directamente al cuadro principal. Sin embargo, no pudieron hacerlo, mientras que Monfils se vio favorecido por el congelamiento y no sólo ingresó al Main Draw, sino que hasta fue preclasificado, cuando en realidad debió haber ocupado la posición #184 y jugar la clasificación. Con Federer (sólo le alcanzaba para ser #128) hubiese sucedido algo similar si no recibía una invitación.

Por su parte, el argentino Sebastián Báez, ganador de 5 challengers y finalista de otros 3, se atuvo a que éstas son las reglas con las que se están jugando y que sólo queda mirar para adelante, pero muy cerca de él hay quienes se sinceran y lamentan el congelamiento de los puntos. “Claro que es un problema este ranking, con lo hecho ya podría haber ingresado directamente a algún Grand Slam o jugar alguno de los torneos de ATP a los que hoy no tiene acceso. Los puntos son importantes, pero el dinero también, porque te aliviana el presupuesto y eso relaja la cabeza, porque no tenés que estar pensando en eso”.

Mientras los reclamos se suceden, los entrenadores hacen un trabajo complementario, el de proteger a sus jugadores para que esta situación no los afecte demasiado. “A mi jugador no le comento nada, le hago comentarios que son todos positivos, que no le llegue nada de esto, pero este congelamiento lo único que logró es postergar a los del segundo pelotón y a los que empezaron a sumar en 2020, porque ya tienen que estar defendiendo puntos, para ellos no hubo congelamiento y la lucha es desigual”, le dijo a Infobae un entrenador que prefirió no ser mencionado, para que su jugador no siente la realidad de lo que sucede.

La cuenta generalizada que hacen los entrenadores, y algunos de los jugadores es que la acumulación de puntos de quienes están más arriba les impidió atravesar la barrera de los 100 primeros o alcanzar el puesto 70 u 80 del ranking. Con esa ubicación, pueden ingresar directamente en certámenes mucho más grandes. “Estamos acá, en un challenger -comentaba Junqueira-, peleando por ganar 1.400 dólares y 15 puntos, en cuartos de final, cuando si entrás a un ATP 250, son 14 mil en premios y 45 puntos, es una diferencia muy significativa.”

La distancia entre un torneo y otro se ve aún más acrecentada en los torneos de Grand Slam, en los que por jugar en primera ronda se obtienen 10 puntos para el ranking y 75 mil dólares en premios, mientras que un challenger como el de Buenos Aires no otorga unidades en la ronda inicial y tan sólo 520 dólares.

La situación es tan clara como las dificultades. El malestar y el reclamo se está haciendo sentir cada vez más fuerte entre los de abajo, que no ven empatía de los de arriba con el problema que los seguirá marginando hasta agosto de 2022, cuando el descongelamiento progresivo haya derretido, finalmente, a este témpano.

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