El presidente del partido de Bolsonaro calificó como “vergüenza” el asalto de las sedes de gobierno en Brasilia

Seguidores del ex mandatario invadieron este domingo el Palacio del Planalto, el Congreso Nacional y el Supremo Tribunal Federal

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Valdemar Costa Neto (REUTERS)
Valdemar Costa Neto (REUTERS)

Valdemar Costa Neto, presidente del Partido Liberal del expresidente Jair Bolsonaro, se ha distanciado de la “vergüenza” del asalto de los partidarios del exmandatario a las sedes de la Presidencia, el Congreso y el Tribunal Supremo Federal en Brasilia y calificó la jornada de “día triste para Brasil”.

“Hoy es un día triste para Brasil. Todos los actos que hemos hecho después de las elecciones frente a los cuarteles han sido un ejemplo de educación, de confianza y de brasileñidad”, ha apuntado el dirigente del PL.

“Había familias representando a Bolsonaro, representando a la derecha. Ese acto de hoy en Brasilia es una vergüenza para todos nosotros y no representa a nuestro partido ni a Bolsonaro”, argumentó Neto.

Para Costa Neto, “la policía es la seguridad y estos sectores de la seguridad tienen que hacer su función”. “No apoyamos estos actos. Sí apoyamos ‘Patria, familia y libertad’. Apoyamos los actos de bien. Ese acto de hoy en Brasilia ha sido una vergüenza para todos nosotros”, ha insistido.

Bolsonaristas invaden el Congreso en Brasil

El expresidente Bolsonaro, que está en Estados Unidos desde el pasado 30 de diciembre, no se ha manifestado todavía acerca de los sucesos ocurridos en Brasilia.

Los partidarios de Bolsonaro desconocen la victoria en las elecciones de octubre pasado del actual mandatario Luiz Inácio Lula da Silva, quien asumió el poder el 1 de enero.

Los extremistas han acampado en los últimos meses en las puertas de los cuarteles para exigir una intervención militar contra Lula, quien venció en las elecciones del 30 de octubre con el 50,9 % de los votos válidos, frente al 49,1 % de Bolsonaro.

Seguidores del expresidente brasileño Jair Bolsonaro invadieron este domingo el Palacio de Planalto, sede del Ejecutivo, y la Corte Suprema, después de haber invadido antes el Congreso Nacional en actos golpistas contra el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.

Esta tarde simpatizantes del ex presidente invadieron este domingo el Congreso, el Tribunal Supremo y el palacio presidencial de Planalto en Brasilia, en rechazo a la investidura del presidente de izquierda Luiz Inácio Lula da Silva.

Una marea humana de manifestantes vestidos con los colores amarillo y verde de la bandera nacional invadió las sedes del Poder Ejecutivo, el Legislativo y Judicial en la capital brasileña (centro).

Las imágenes de medios como la cadena de televisión Globo News y otras difundidas en redes sociales mostraron a los alborotadores invadiendo instalaciones del Congreso, pero también llegando hasta el Palacio presidencial de Planalto y del Tribunal Supremo Federal -STF, máxima corte- de Brasil, ubicados en la misma área donde se concentran los tres poderes del Estado, la denominada Explanada de los Ministerios.

Tras el caos provocado por miles de seguidores radicales del exmandatario Jair Bolsonaro, Lula decretla intervención federal en el área de la seguridad de Brasilia.

Lula habla tras la invasión de los bolsonaristas

El mandatario nombró como interventor a Ricardo Capelli, secretario general del Ministerio de Justicia, quien será el responsable de toda el área de Seguridad en la capital hasta el próximo 31 de enero y estará subordinado directamente al presidente.

Con la intervención, los órganos de Policía de la capital pasan a estar controlados por el interventor, que a su vez solo responde ante Lula.

El interventor tendrá poderes para requerir fondos y bienes a disposición del Gobierno regional del Distrito Federal de Brasilia para desempeñar sus funciones, según un decreto leído por Lula.En una declaración a la prensa, Lula dijo que quien debería haber estado a cargo de la seguridad en Brasilia “no hizo” sus funciones.

El mandatario también criticó duramente a los “fascistas” que invadieron las sedes de los tres poderes y causaron destrozos en los edificios.Agregó que los radicales han sido “estimulados” por el exgobernante y que “pagarán con la fuerza de la ley” por los disturbios provocados, así como aquellos que los han financiados.

Lula se encontraba este domingo en Araraquara, en el interior del estado de Sao Paulo, para conocer los daños provocados por las fuertes lluvias de los últimos días en la región.

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