El papa Francisco despide este domingo su primer viaje a Centroamérica con la misa de clausura de la Jornada Mundial de la Juventud y una visita a un albergue para personas con sida gestionado por la iglesia.

Las nuevas generaciones de católicos escucharán la homilía del papa en Metro Park, en una misa a cielo abierto que se espera sea multitudinaria.

La misa se celebra temprano en la mañana para que los asistentes puedan evitar el calor sofocante y comenzar el viaje de regreso a sus casas tras una semana de actos religiosos.

Muchos peregrinos pasaron la noche allí tras una vigilia dirigida por Francisco el sábado en la noche que fue la culminación de un día repleto de actos, incluyendo un almuerzo con 10 jóvenes peregrinos de todos los continentes. El Vaticano describió el encuentro como un acto familiar y festivo, y los jóvenes se mostraron sorprendidos por la informalidad y el interés del pontífice en sus preguntas. Además, afirmó que aproximadamente 600.000 personas asistieron a la vigilia.

Peregrinos en la vigilia (REUTERS/Henry Romero)
Peregrinos en la vigilia (REUTERS/Henry Romero)

Posteriormente, la visita a los residentes de la Casa Hogar El Buen Samaritano enviará un fuerte mensaje a la sociedad panameña, donde ser portador del VIH conlleva un estigma.

El director del albergue, el sacerdote Domingo Escobar, dijo que muchos que las personas a las que prestan ayuda fueron rechazadas por sus familias y por la gente en la calle, pero en el centro "reciben ayuda cristiana, como quiere la iglesia".

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