La librería oficial de la reina Camila sortea libros de por vida e impulsa un censo global

Guardar

Raúl Bobé

Londres, 8 nov (EFE).- La librería de Londres designada como proveedora oficial de la reina británica, Camila, y anteriormente de Isabel II, ha lanzado este domingo su iniciativa 'Global Reading Census', que pretende recabar información sobre el estado de la lectura en el mundo a cambio de sortear, entre sus participantes, una suscripción gratuita y vitalicia de libros.

PUBLICIDAD

Situada desde 1936 en el céntrico barrio londinense de Mayfair, Heywood Hill se denomina a sí misma "la librería pequeña más grande del mundo", pues cuenta con una red de clientes que se extiende a más de 80 países, a los que envían cada mes sus recomendaciones personalizadas -exclusivamente en lengua inglesa- bajo distintos modelos de suscripción.

Para celebrar su 90 aniversario, la librería sorteará varios premios, entre ellos una suscripción para recibir libros gratis de por vida entre quienes respondan antes del 29 de noviembre al cuestionario habilitado en su página web, abierto a participantes de todo el mundo. Los ganadores se conocerán a principios de diciembre.

PUBLICIDAD

Con las respuestas a estas nueve preguntas, la librería Heywood Hill busca impulsar el que denomina como el primer censo global de lectura ('Global Reading Census'), con el objetivo de conocer más sobre el perfil actual de los lectores del planeta, los libros que han marcado sus vidas, o sus ideas para fomentar la lectura en la era de la inteligencia artificial.

"La lectura es una liberación y una importante vía de escape, real o figurada (...) Esa ha sido siempre su esencia, pero hoy en día hemos regalado a las máquinas ese tiempo de pensamiento libre que solíamos tener", afirmó el jefe de la librería, Nicky Dunne, en un encuentro con un grupo reducido de medios internacionales, entre ellos EFE.

El librero de Heywood Hill dijo que pretende "dar un puñetazo en la mesa" con esta campaña y se muestra optimista, pues asegura que en la actualidad existen muchos movimientos positivos, como clubes de lectura entre jóvenes o eventos a los que la gente acude para leer en silencio.

"Creemos que hay un hambre real entre los amantes de los libros en todo el mundo por recuperar ese tiempo perdido. Por eso queremos movilizar a ese grupo y creemos que si les damos el incentivo de la posibilidad de ganar libros de por vida de nuestra tienda, responderán a nuestras preguntas", explicó Dunne.

No es la primera vez que Heywood Hill sortea una suscripción vitalicia. Hace una década, por su 80 aniversario, también lo hizo, entre más de 50.000 participantes; pero esta vez, con la iniciativa del censo literario, quieren ir más allá.

Dunne lo visualiza como un proyecto cíclico, cada diez años. Confía en que para el centenario de la librería, en 2036, volverán a sortear libros y lanzarán un nuevo censo, que servirá para ver la evolución de la lectura en esta próxima década.

 "Esta es la descabellada idea que impulsamos en esta pequeña librería y con la que queremos empezar un movimiento", comentó el librero.

Pese a su tamaño, Heywood Hill puede presumir de aparecer en una escena de la novela 'El topo' de John le Carré, y de haber sido designada en dos ocasiones como suministradora oficial de la casa real británica, primero por la fallecida monarca Isabel II en 2011, y de nuevo en este 2026 por la reina Camila, esposa del rey Carlos III.

Camila, que dedica gran parte de su labor filantrópica a fomentar la lectura, visitó el establecimiento el pasado mes de julio, inauguró la 'sala de la reina', e incluso ayudó a empaquetar a mano uno de los envíos, en el que incluyó una dedicatoria firmada.

La exclusiva lista de clientes de Heywood Hill incluye también a la reina emérita Sofía de España, pues, según reveló Dunne, fue en su día compradora habitual de la librería londinense.

Nueve décadas después de su apertura, la librería ha sabido modernizarse sin renunciar a ese espíritu de atención personal que recuerda al de obras como '84, Charing Cross Road' (1970), con libreros dispuestos a encontrar los títulos que sus clientes les piden, por extravagantes que sean las solicitudes.

Entre las peticiones más insólitas, Dunne asegura que le han pedido que confeccione colecciones sobre memorias de aviación de combate, de expediciones polares o una biblioteca exclusivamente con libros sobre libélulas. "Es divertido, una especie de trabajo de detective", comenta.

Con este entrenado olfato literario, el equipo de Heywood Hill tendrá que evaluar todas las respuestas de su primer censo global de lectura y dará a conocer sus conclusiones el próximo año. EFE

(foto)