Un nuevo ataque armado contra comunidades cristiano-ortodoxas deja al menos 35 muertos en el sur del país

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Al menos 35 personas han muerto en un nuevo ataque armado registrado en la localidad de Robe Woreda, en el sureste de Etiopía, en lo que supone el segundo episodio de violencia dirigido contra comunidades cristiano-ortodoxas en las últimas semanas en la región, según ha adelantado una investigación sobre el terreno del diario 'Addis Standard'.

Fuentes locales citadas por el medio han relatado que el asalto fue ejecutado de forma coordinada con disparos contra puestos de seguridad y en los alrededores de una iglesia. Las estimaciones de víctimas oscilan entre los 35 fallecidos --enterrados en el templo de Endeto Debre-- y las 40 víctimas mortales señaladas por otros testigos tras la muerte de un herido evacuado a un centro médico.

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Según los testimonios recogidos, entre los fallecidos figuran entre 25 y 26 miembros de las milicias locales de kebele, además de varios civiles, entre ellos dos ancianas y dos menores de edad. Las fuentes han descrito numerosos tiroteos entre los asaltantes y las fuerzas de seguridad locales, sin que hasta el momento se haya determinado la autoría del ataque.

"A veces disparan contra zonas civiles; otras veces, contra posiciones de seguridad del gobierno (...) Mañana, cuando se vayan, el problema volverá a aparecer. Cuando vienen, lo controlan, pero cuando se van, los demás", relata uno de los testigos, quien describe como insuficiente la labor de las fuerzas de seguridad.

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La incursión en Robe Woreda se suma a los recientes atentados en Merti Woreda y Shirka Woreda, donde la Iglesia Ortodoxa Etíope contabilizó 14 y 46 muertos, los días 20 y 24 de octubre, respectivamente. Sobre este último suceso, la Comisión Etíope de Derechos Humanos (EHRC) ha elevado a 48 los fallecidos y ha atribuido la matanza al Ejército de Liberación Oromo (OLA-Shane), instando al Gobierno federal a reforzar la protección civil y reestructurar las fuerzas de seguridad regionales.

"En este lugar, los cristianos están prácticamente desplazados. Si me preguntaras ahora mismo, no tengo ninguna esperanza de quedarme aquí, porque preferiría huir para sobrevivir a largo plazo", expresa el residente testigo.

El gobierno regional de Oromía anunció el pasado lunes la detención de 73 personas en relación con los ataques , describiendo los arrestos como parte de operaciones de seguridad dirigidas contra OLF-Shane y otros grupos que considera una amenaza para la seguridad.

Pese a esto, las identidades de los responsables no se han hecho públicas y las circunstancias de las investigaciones siguen sin ser verificadas de forma independiente.

En este contexto, el embajador de Estados Unidos en Etiopía, Ervin Massinga, se reunió el pasado jueves con el comisionado jefe de la EHRC, Berhanu Adello, y reiteró el apoyo de Washington al trabajo de la Comisión.

En un comunicado difundido por la Embajada de Estados Unidos, Massinga expresó el "apoyo de Estados Unidos a los informes detallados y transparentes de la Comisión Etíope de Derechos Humanos sobre los recientes asesinatos en Arsi y sus esfuerzos por facilitar la liberación de prisioneros a principios de este año".