La industria del automóvil pide integrar a Turquía en la iniciativa "Made in Europe"

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Ilya U. Topper

Bursa (Turquía), 6 nov (EFE).- La industria automotriz radicada en Turquía, compuesta principalmente por fabricantes europeos, ha pedido incluir al país euroasiático en la iniciativa comunitaria del sello 'Made in Europe', destinado a fomentar la producción manufacturera dentro de la Unión Europea (UE).

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La Ley de Aceleración Industrial, propuesta por la Comisión Europea a principios de año y conocida popularmente por el marchamo 'Made in Europe', prevé exigir una cuota mínima de producción local cuando las autoridades destinen fondos públicos a sectores estratégicos, como la automoción o las tecnologías limpias.

Quedar al margen de las ventajas de esta normativa supondría un duro golpe para la industria europea del automóvil con factorías en Turquía, advirtieron representantes del sector en un encuentro mantenido esta semana con varios medios, entre ellos EFE.

El sector del automóvil representó en 2025 unos 54.000 millones de euros en el comercio entre Turquía y la UE, lo que equivale a más de una cuarta parte del intercambio bilateral total, cifrado en 204.000 millones, según datos del Ministerio de Comercio turco.

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Turquía alberga grandes plantas de producción de grupos como Renault, Mercedes-Benz y Stellantis (que engloba firmas como Fiat, Peugeot, Citroën, Opel o Alfa Romeo).

Aunque la ley no altera el acuerdo de unión aduanera vigente desde 1996 entre Bruselas y Ankara, los directivos industriales, tanto turcos como europeos, temen que priorizar las fábricas comunitarias perjudique gravemente la competitividad de las cadenas de suministro ya establecidas.

"La industria se basa en normas. La unión aduanera existe desde hace 30 años y todas las decisiones del sector se han tomado en este marco. Si se toca este marco, quedamos en la incertidumbre; nadie sabe a dónde nos puede llevar", dijo Lionel Jaillet, gerente de Renault Turquía.

Jaillet reconoció que "China es una amenaza" y que Europa debe tomar medidas para afrontar la "batalla" comercial con el gigante asiático, pero abogó por incluir a Turquía en esta lucha.

"Europa debe reconocer la amenaza china y tenemos que luchar juntos en el ecosistema europeo-turco, jugando acorde a las mismas reglas, para recuperar la competitividad", subrayó el francés.

Por su parte, el ministro de Comercio turco, Ömer Bolat, apuntó que en los últimos meses hubo varias reuniones con ministros europeos, industriales y funcionarios de la UE para convencerles de las ventajas de incluir a Turquía en el acuerdo.

El principal argumento en contra con el que se ha topado, dijo, es que Turquía "está llena de inversiones chinas", lo que podría convertirse en una "puerta de entrada de Pekín" en el mercado europeo.

Pero, en realidad, agregó, hay mucha más presencia china en algunos países de la UE que en Turquía, donde "no se ve ni un metro cuadrado de inversiones chinas".

Turquía recibe el 0,1 % del total de inversiones chinas en el extranjero, frente al 3 % que llega a la UE, señala una hoja de datos distribuida por Bolat, que vaticina también perjuicios económicos para la UE si pierde al sector de automoción radicado en Turquía.

El presidente de la Unión de Exportadores del Automóvil (OIB) turca, Kemal Yazici, vaticinó por su parte que la ley prevista no solo puede socavar la industria turca, sino que también encarecería el producto al consumidor final europeo.

La industria turca no podría competir con productos subvencionados gracias a las provisiones de la ley 'Made in Europe', que, por otro lado, interrumpirían la cadena de suministro de piezas fabricadas en Turquía, concluyó Yazici. EFE

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