Milicia birmana acusa al Ejército de atacar la frontera para cortar el suministro civil

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Bangkok, 4 nov (EFE).- El grupo étnico Unión Nacional Karen (KNU) acusó al Gobierno militar de Birmania (Myanmar) de atacar la frontera con Tailandia para cortar las rutas de abastecimiento desde el país vecino y agravar la escasez de bienes básicos que, según los rebeldes, sufre la población golpeada por la guerra civil en esta zona limítrofe.

La KNU, brazo político de la principal guerrilla de la minoría étnica karen, señaló que el Ejército, que detenta el poder desde el golpe de Estado de 2021, "está utilizando descaradamente como arma el comercio transfronterizo con Tailandia", en un contexto de "escasez de productos básicos de consumo y de aumento desmedido de los precios".

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El comunicado, publicado la noche del martes, llega tras los ataques del pasado fin de semana, cuando la metralla y ondas expansivas de la artillería de Naipyidó afectó al territorio tailandés, provocando daños en viviendas y edificios civiles, entre ellos, un centro de salud y una guardería.

Los hechos llevaron a Bangkok a anunciar este lunes el refuerzo de los controles fronterizos y restricciones a importaciones y exportaciones a través de las localidades fronterizas de Mae Sot y Phop Phra hasta el jueves, "a raíz de combates que provocaron que balas perdidas cayeran en territorio tailandés".

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En este contexto, la KNU señaló que durante el mes de octubre, el Ejército de Naipyidó atacó de manera "repetida y deliberada" localidades birmanas limítrofes "casi todos los días, a menudo varias veces al día", con "los bombardeos y disparos indiscriminados".

El grupo también informó de impactos en tres pasos del río Salween, frontera natural entre ambos países, cuyos cruces constituyen, según la KNU, "una línea de vida crucial" para las comunidades de Tailandia y Birmania que dependen de ellos "para su supervivencia y sustento".

"Los ataques a estas rutas comerciales, tan esenciales para la supervivencia civil, son ataques a la supervivencia y los medios de subsistencia de las personas en ambos países", escribió la milicia.

Según los datos del Banco Mundial, casi la mitad de la población de Birmania vive por debajo del umbral de pobreza, especialmente tras el golpe de Estado de 2021, una asonada que acabó con diez años de transición democrática y exacerbó la guerra de guerrillas que vive el país desde hace décadas.

Tras el recrudecimiento del conflicto, amplias zonas de Birmania han quedado fuera del control del Ejército, que el último año ha intensificado sus ataques, matando e hiriendo a civiles pero también dañando infraestructura crítica, como hospitales, escuelas, mercados, monasterios o campamentos de desplazados, según Naciones Unidas.

Aunque las milicias étnicas y las fuerzas militares vinculadas al Gobierno democrático derrocado han ganado el control de varios territorios en el último quinquenio, el Ejecutivo militar continúa teniendo superioridad aérea y de artillería gracias a los aviones, helicópteros y armas que adquiere con ayuda de países como China y Rusia. EFE