Ir al comedor escolar mejora el rendimiento académico en Lengua, Lectura y Matemáticas, según un estudio de Educo

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Ir al comedor escolar tiene efectos positivos en el rendimiento académico de los estudiantes y mejora el rendimiento académico en Lengua, Lectura y Matemáticas.

Así lo refleja el informe 'El espacio comedor también educa. Evidencias y propuestas para un mediodía universal, gratuito y equitativo' presentado este lunes por Educo.

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El estudio es una revisión sistemática de 45 publicaciones científicas de 10 países de la OCDE en las que se analiza desde varios ángulos este espacio. "Confirma que el comedor escolar es mucho más que alimentación. Las investigaciones académicas realizadas en otros países demuestran que, con los recursos adecuados, puede tener un papel clave en la educación de los niños, niñas y adolescentes, la reducción de las desigualdades y el bienestar de la infancia", ha explicado la directora general adjunta de Educo, Guiomar Todó.

Por ejemplo, un estudio realizado en Dinamarca mostró que el alumnado que iba al comedor leía más rápido y resolvía correctamente más ejercicios, una mejora equivalente entre el 11% y el 25% del progreso esperado en todo un curso escolar.

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Otros estudios apuntan a mejoras en la asignatura de Matemáticas, así como en la concentración y atención en general. También puede influir en los sueldos que reciban los alumnos en un futuro. Un informe realizado en Suecia mostró que ir al comedor durante la etapa de Primaria podría incrementar en un 3% los ingresos que recibe el alumnado en la vida adulta.

En una investigación llevada a cabo en Noruega, el profesorado describía cómo el tiempo de la comida ofrecía oportunidades para aprender a esperar turno, compartir, pedir las cosas con cortesía o tener en cuenta a los demás.

La evidencia internacional señala que, cuando el comedor es gratuito, reduce los problemas de inseguridad alimentaria de niños y niñas de hogares de renta baja. Principalmente, porque se les asegura la comida en el colegio y también porque la familia ahorra el dinero que gastaba en el comedor y lo puede destinar a comprar alimentos para la casa o a otros gastos imprescindibles.

Una investigación llevada a cabo en Estados Unidos mostró que en los Estados donde las familias no tenían que pagar el comedor había un 12% menos de inseguridad alimentaria en comparación con el resto.

En otro estudio realizado en Portugal, las familias entrevistadas consideraban decisivas las comidas escolares gratuitas para aliviar el presupuesto en alimentación.

EQUIDAD EDUCATIVA

El informe también recoge investigaciones hechas en Portugal, Noruega y Reino Unido en las que se muestra que muchos niños, niñas y adolescentes de hogares vulnerables quedan fuera del comedor escolar porque los ingresos familiares superaban los umbrales establecidos. Otro de los motivos para no acceder eran las dificultades para presentar la documentación requerida dentro del plazo. También hay estudios que apuntan a la vergüenza o el miedo al estigma como barrera.

Según una encuesta a más de 1.000 estudiantes de ocho Estados de EE.UU., quienes declaraban sentir vergüenza comían en el comedor un 11% menos veces que quienes no la sentían.

En Grecia, se compararon dos formas para apoyar la alimentación de los niños y niñas vulnerables. A un grupo de familias se les dio vales para comprar comida en el supermercado y al otro se les ofreció la posibilidad de que los niños y niñas fueran gratuitamente al comedor de la escuela. Para las familias que recibían vales, la ayuda se asociaba claramente con la necesidad económica y algunas contaron que se sentían incómodas con este sistema, mientras que el otro grupo veía positiva la asistencia al comedor.

NO VALE CUALQUIER COMEDOR ESCOLAR

El análisis demuestra que "no vale cualquier comedor escolar". Por ejemplo, una investigación realizada en Reino Unido demostró cómo perjudica la falta de tiempo. El alumnado solo tenía entre 50 y 70 minutos para comer, lo que generaba largas colas o que se dejaran parte de la comida para tener más tiempo para el recreo. Además, la disposición de las mesas y las sillas dificultaba que pudieran hablar entre ellos.

Otro estudio realizado en Portugal señaló que, cuando no gusta el sabor, el olor o el aspecto de la comida, el alumnado buscaba alternativas o, directamente, dejaba de consumir lo que le ponían en el plato. Por otra parte, y desde un punto de vista positivo, un estudio en Reino Unido mostró que, cuanto más alumnado iba al comedor, más fácil era encontrarse, conversar y compartir la comida con las amistades.

EDUCO EXIGE QUE EL COMEDOR ESCOLAR SEA UNIVERSAL Y GRATUITO EN ESPAÑA

En este contexto, Educo exige que en España el comedor escolar sea universal y gratuito para todo el alumnado, ya que junto al espacio de mediodía forma parte de su derecho a la educación. "Mientras esto no sea posible, se debería priorizar el acceso de todo el alumnado en situación de vulnerabilidad y cubrir el 100% del coste", reclama.

Además, señala que las administraciones "deben poner el foco en la Secundaria, ya que faltan comedores en los institutos públicos". Por todo ello, Educo pide al Gobierno central liderar este compromiso "con más inversión y una mayor coordinación con el resto de las administraciones".

En el caso de los gobiernos autonómicos, que son quienes gestionan las becas comedor, la ONG pide, entre otros, una hoja de ruta hacia el comedor universal y gratuito, garantizar ayudas para la alimentación en los periodos no lectivos y que los niños, niñas y adolescentes puedan participar en las decisiones que afectan a este ámbito.