El ministro del Interior asume el "fracaso" del dispositivo de seguridad ante protestas del 17 de octubre

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El ministro del Interior de Francia, Laurent Núñez, se ha erigido como el "único responsable" del dispositivo de seguridad implementado el pasado 17 de octubre, cuando las manifestaciones por la mejora del sistema educativo desembocaron en importantes disturbios en las principales ciudades del país, si bien ha admitido que la jornada fue un "fracaso".

Núñez se ha mostrado "encantado" de comparecer ante una comisión de investigación establecida por la Asamblea Nacional para esclarecer los sucesos del 17 de octubre y la respuesta de las fuerzas del orden durante un día en que se saquearon comercios y quemaron edificios públicos como el Ayuntamiento de Limoges.

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"Es una oportunidad para dedicar tiempo a exponer mi análisis técnico", ha señalado, antes de asegurar que "nunca (le) ha costado asumir responsabilidades ni rendir cuentas".

El titular de Interior ha asegurado que es "el único responsable" del operativo del 17 de octubre, si bien ha defendido que el error fue "no haber llamado para que regresaran de sus vacaciones al personal de Policía y Gendarmería" para esa fecha.

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En este sentido, ha reconocido que "el balance del 17 de octubre es un fracaso" y ha lamentado que "la seguridad de los edificios públicos y comercios no pudo garantizarse" mientras que "las fuerzas de seguridad se han enfrentado a una violencia sin precedentes".

Así, ha vuelto a señalar al "movimiento de ultraizquierda" como causant de que "degeneraran las cosas" ese día, con el objetivo de "desestabilizar" a las fuerzas del orden, en particular en París.

En esta línea, ha reconocido una "falta de anticipación" ante cuatro eventos que tuvieron lugar simultáneamente en esa jornada: "una marcha de 110.000 personas que controlar", luego "activistas radicalizados en la Plaza de la República que neutralizaron la presencia policial en el lugar", "marchas no autorizadas que pretendían llegar a los centros de poder" y "la llegada de vándalos y saqueadores".

Núñez ha lamentado "que se hayan producido heridos graves" entre los manifestantes y los estudiantes de secundaria, si bien ha justificado la actuación de los efectivos desplegados porque "hay situaciones en las que existía el contexto para el uso de armas intermedias".

De acuerdo a los datos del Ministerio, el 17 de octubre se registraron un total de 441 acciones de protesta con 550.000 asistentes, 110.000 de ellos en París.

Los estudiantes de secundaria han mantenido las movilizaciones este fin de semana pese a la propuesta del Gobierno para reformar el circuito escolar o Parcoursup, exigiendo su abolición.

Los conocidos como 'chalecos amarillos' y los sindicatos también han participado en las marchas para protestar contra el alto coste de la vida, la violencia policial y apoyar la huelga general convocada para el 5 de noviembre.