Partido Comunista chino cierra su plenaria sobre disciplina y tras purgas de altos cargos

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Pekín, 29 oct (EFE).- El gobernante Partido Comunista de China (PCCh) prevé concluir este jueves en Pekín la quinta sesión plenaria de su XX Comité Central, una reunión de cuatro días dedicada a reforzar la disciplina interna después de las purgas que han afectado a altos cargos civiles y militares.

El cónclave, celebrado a puerta cerrada desde el lunes, examina un proyecto de resolución sobre supervisión y control de la formación, presentado en la apertura por el presidente chino y secretario general del partido, Xi Jinping.

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El mandatario también expuso un informe de trabajo en nombre del Politburó, según la agencia oficial Xinhua, que no ha divulgado el contenido detallado del borrador.

Durante los preparativos, la dirección reclamó "estándares más elevados" y "medidas más concretas" para abordar los problemas internos del PCCh, una organización de más de cien millones de militantes.

Además del documento sobre disciplina, la atención se centra en los posibles relevos y en la ratificación de expulsiones anunciadas antes del pleno, entre ellas las de los generales Zhang Youxia y Liu Zhenli.

Sus caídas dejaron la Comisión Militar Central, máximo órgano de mando castrense, reducida a dos integrantes: el propio Xi y el general Zhang Shengmin, frente a los siete de 2022.

Los investigadores Jonathan A. Czin y Allie Matthias señalaron en un análisis previo del Instituto Brookings que este pleno podría ser la "última oportunidad" de Xi para recomponer la dirección militar antes del XXI Congreso del PCCh, previsto para el otoño de 2027.

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Los analistas consideraron que mantener las vacantes podría reflejar su "falta de confianza" en los altos oficiales restantes.

La reunión coincide con nuevos datos sobre la campaña disciplinaria: las autoridades informaron el martes de que sancionaron a 680.000 personas entre enero y septiembre, incluidos 105 altos cargos de rango provincial o ministerial y superior.

Xi, que impulsa la campaña anticorrupción desde 2012, ha reconocido dificultades para hacer cumplir las directrices centrales. En un discurso publicado este mes por la revista oficial Qiushi, criticó que algunas órdenes "no se aplican o se aplican de forma incorrecta". EFE