Tel Aviv convierte el duelo en esperanza en la última protesta antes de las elecciones

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Tel Aviv, 24 oct (EFE).- Primero llegaron las banderas israelíes, los voluntarios y las familias con sus hijos. Después, los recortes de cartón con los rostros de las víctimas del 7 de octubre de 2023. Poco a poco, la Plaza de los Rehenes de Tel Aviv se llenó hasta los topes, mientras miles de israelíes reclamaban un cambio de Gobierno y una investigación estatal sobre los fallos que llevaron a la masacre.

"'¡Tikvá!'" ("¡Esperanza!"), gritaban los asistentes, que este sábado, a tres días de las elecciones generales, convirtieron el duelo en una reivindicación política contra el Gobierno de Benjamín Netanyahu.

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La movilización, convocada por las familias de las víctimas y los secuestrados, partió de la plaza Rabin y terminó en el lugar que durante años concentró las protestas para exigir el regreso de los rehenes. Entre las pancartas podían leerse consignas como 'Adiós al Gobierno del timador' y peticiones de una comisión estatal de investigación, a lo que Netanyahu lleva oponiéndose 3 años.

"Estas son las elecciones más importantes de nuestra historia y no vamos a permitirnos perderlas", dijo a EFE Noam Melki, voluntaria llegada desde Jerusalén, convencida de que el descontento alcanza incluso a antiguos votantes del Likud, el partido de Netanyahu.

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"Conozco a mucha gente que votaba a la derecha y siente que se cruzó una línea roja", afirmó.

La esperanza convive, sin embargo, con el temor a que nada cambie. Naamá, una joven de Jerusalén de 18 años emocionada por votar por primera vez, aseguró a EFE que le preocupa el futuro en un país donde, según dijo, el Gobierno no se ocupa de sus ciudadanos.

"No se qué haré (si vuelve a ganar el Gobierno de Netanyahu). El año que viene me toca alistarme en el Ejército y no sé qué pasará con nosotros", dice esta joven.

Sobre la tarima, familiares de víctimas y antiguos rehenes se hicieron eco de sus preocupaciones y rindieron homenaje a sus seres queridos acompañados por el aplauso multitudinario y los gritos de ánimo de los asistentes.

El rabino Elhanan Danino, cuyo hijo fue secuestrado y asesinado, pidió durante su discurso cambiar un Gobierno que, dijo, "envía a nuestros hijos a la guerra y no encuentra ni cinco minutos para acudir a una habitación de hospital para visitar a un herido o al salón de una familia en duelo para consolarla".

Daniel Aloni, quien fuera secuestrada junto a su hija de entonces 5 años, apeló por su parte a la participación en las urnas. "Quiero que mi hija crezca en un país en el que no domine el miedo, sino la esperanza. (...) Les pido que vayan a votar, no renuncien a su voz", reclamó.

También acudieron los principales líderes de la oposición, entre ellos Gadi Eisenkot, Naftalí Bénet, Yair Golán y Avigdor Líberman. Salvo Golán, que abrió la manifestación con un discurso, los demás asistieron desde el público y no subieron al escenario.

Para Anita Shol, de 70 años, era indispensable acudir a la concentración, la última oportunidad de protestar antes de las elecciones. Durante años, explicó a EFE, acudió varias veces por semana a la Plaza de los Rehenes, donde hoy recuerda a Matán, un familiar suyo muerto en Gaza.

"Ser optimista y quedarse en casa no es suficiente. Hay que salir (a protestar)", insistió, mientras mostraba una pegatina con el rostro de Matán adherida a la bandera israelí que ondeaba.

Al caer la noche, los asistentes alzaron sus teléfonos con las linternas encendidas y entonaron el himno pacifista 'Shir HaShalom' ('La Canción de la Paz'). Las voces se propagaron por la plaza como un eco que recorría la multitud: cuando un grupo callaba, otros retomaban el canto, que resonó durante minutos hasta que los familiares de las víctimas subieron al escenario. EFE

(foto)