ONG yemení denuncia muerte de 212 civiles en ataques "indiscriminados" de hutíes en Taiz

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El Cairo, 24 oct (EFE).- La Red Yemení de Derechos y Libertades denunció este sábado que al menos 212 civiles, entre ellos 38 menores, han muerto en bombardeos "indiscriminados", disparos de francotiradores y minas terrestres de los rebeldes hutíes en la provincia suroccidental de Taiz desde principios de septiembre.

En su último informe, la ONG dijo que ha contabilizado 319 heridos por estos ataques, entre los que se encuentran 29 niños y niñas, al tiempo que afirmó que los insurgentes han propinado "palizas" a 137 personas y han realizado "23 ejecuciones sumarias" contra civiles y personal de las fuerzas progubernamentales del Yemen.

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En total, la Red ha documentado 1.891 "crímenes y violaciones" entre el 1 de septiembre y el 22 de octubre, periodo en el que se han contabilizado casi 9.900 lanzamientos "indiscriminados" de granadas de mortero, obuses, artillería, cohetes, drones y misiles balísticos que apuntaron, en su mayoría, contra barrios residenciales.

Esto coincide con la escalada de la ofensiva de los hutíes contra la ciudad de Taiz, a la que imponen un cerco desde hace un par de semanas y asedian a diario para hacerse con su control mientras la población civil se está quedando sin acceso a suministros básicos y a servicios esenciales.

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Sin embargo, alertó de que estas cifras no son completas, ya que el acceso a algunas zonas "sigue siendo imposible debido a los combates y a las restricciones de acceso sobre el terreno".

Por otra parte, la ONG denunció que los hutíes han convertido cinco escuelas de la provincia en "salas de operaciones militares, depósitos de armas y prisiones", al tiempo que indicó que los insurgentes han apuntado contra ambulancias y hospitales.

Asimismo, alertó sobre el endurecimiento del asedio a la ciudad de Taiz, donde desde el 3 de septiembre los insurgentes han establecido 26 puestos de control militar y barricadas, han cortado la carretera principal que conecta con la vecina provincia de Lahj y con Aden, la sede del Gobierno internacionalmente reconocido del Yemen.

Este cerco supone "el bloqueo de la entrada de alimentos, medicinas, productos derivados del petróleo, cilindros de oxígeno y agua potable", así como la obstrucción de la ayuda humanitaria y alimentos básicos para cientos de miles de personas.

Alrededor de 280.000 personas de la provincia de Taiz se han visto obligadas a abandonar sus hogares debido a la ofensiva rebelde, según la Red, que instó a la comunidad internacional y a la ONU a declarar la urbe como "ciudad siniestrada" y a adoptar medidas urgentes para detener los ataques y levantar el asedio. EFE