Londres, 24 oct (EFE).- La mayor parte de Escocia se encuentra esta mañana en alerta naranja en previsión de fuertes lluvias traídas por el temporal que comenzó ayer en las islas británicas, mientras que el norte de Irlanda está también bajo alerta naranja, en su caso por fuertes vientos racheados.
A la borrasca Austen de ayer ha sucedido la Boelo, que entró por Escocia y hoy afecta a las islas británicas.
PUBLICIDAD
La oficina meteorológica británica (Met Office) actualizó esta mañana los avisos con combinaciones de alertas naranja y amarilla (esta más leve) que afectan a la práctica totalidad del país con la excepción de Londres y sus alrededores. Las partes más expuestas son Escocia, Gales y el sur de Inglaterra, así como toda Irlanda.
Los ferris que conectan el norte de Irlanda con destinos en Gran Bretaña han sido suspendidos por el fuerte oleaje causado por la borrasca Boelo.
También la vecina República de Irlanda, azotada por la misma borrasca, ha advertido de que el tráfico aéreo puede verse perturbado durante la jornada, y ha aconsejado a los pasajeros que viajen hacia o desde Irlanda que verifiquen con sus aerolíneas posibles disrupciones en sus vuelos.
PUBLICIDAD
Entre tanto, en el sur de Inglaterra, donde ayer 7.000 hogares se quedaron sin electricidad, hoy se recupera muy despacio la normalidad. De hecho, más de 5.700 viviendas se encuentran hoy expuestas a cortes interminentes en el suministro en el extremo suroeste de Inglaterra.
Pese a todo, la borrasca Austen de ayer no ha traído pérdidas humanas ni materiales de calado, posiblemente gracias a las numerosas advertencias que el Gobierno lanzó a los ciudadanos para estar preparados.
Ayer mismo, las autoridades emitieron un aviso para que los británicos se preparen para hacer frente a "emergencias" -no solo meteorológicas, sino de todo tipo- y se equipen con un kit de artículos de primera necesidad donde no deben faltar agua potable, comida enlatada, pilas, linternas o cargadores, con el consejo de no caer en 'compras de pánico'. EFE
PUBLICIDAD