Primer ministro libanés dice que el transporte de armas debe punirse con penas "severas"

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Beirut, 22 oct (EFE).- El primer ministro libanés, Nawaf Salam, defendió este jueves que el transporte de armamento es ilegal y debe ser castigado con las penas "más severas" contempladas por las legislaciones vigentes, a la espera de que el Consejo de Ministros aborde el futuro de dos miembros del grupo chií Hizbulá detenidos con un cargamento de explosivos.

"Transportar armas al margen de los órganos autorizados exclusivamente para ello, bajo cualquier pretexto, no solo constituye una violación de los principios establecidos, las leyes aplicables y las resoluciones del Gabinete, sino que también representa una amenaza para la seguridad pública", indicó Salam durante la reunión del Gabinete.

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"Esto exige vigilancia de seguridad y procesamiento judicial para imponer las penas más severas que establece la ley a los responsables. Nadie puede imponernos límites más allá de los definidos por la ley y nada puede anteponerse a la seguridad del país y la de sus ciudadanos", agregó el jefe de Gobierno.

El dirigente realizó sus declaraciones ante el Consejo de Ministros, que está previsto que vote en la misma sesión una propuesta de resolución para referir al Consejo Judicial el caso de dos integrantes de Hizbulá detenidos este mes cuando transportaban un cargamento de explosivos en un vehículo en el este del país.

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El movimiento político y armado chií, que cuenta con ministros en este Gobierno, defiende que los explosivos iban a ser usados contra Israel y ha advertido contra la toma de represalias por su posesión.

El Estado judío ocupa la región meridional del territorio libanés desde la guerra librada este año contra Hizbulá.

El Gobierno libanés aprobó un plan para desarmar a la formación el pasado año, meses después de que finalizara el anterior conflicto, y volvió a reafirmar su compromiso con la medida este marzo tras el estallido de las nuevas hostilidades, aunque nos avances al respecto han sido muy limitados.

La confiscación del cargamento de explosivos ha disparado las tensiones entre las autoridades y Hizbulá, entre miedos a brotes de violencia interna. EFE