Francia refuerza la presencia policial para el sábado y solo autoriza protestas sindicales

Guardar

París, 22 oct (EFE).- A dos días de la segunda jornada de protesta nacional contra el encarecimiento del coste de la vida, Francia reforzará hasta en un 20 % la presencia policial para evitar los actos vandálicos registrados el 17 de octubre, mientras París cerrará, por precaución, sus museos más importantes, entre ellos el Louvre, el de Orsay y el Grand Palais.

Paralelamente, el Gobierno ha comenzado a decretar la prohibición de numerosas manifestaciones convocadas en diferentes ciudades francesas y, de momento, se inclina a autorizar solo las que están convocadas por los sindicatos, como la de París, el sábado.

PUBLICIDAD

"La recomendación general es que no haya manifestaciones en los próximos días", declaró este jueves el presidente francés, Emmanuel Macron, tras los disturbios registrados el 17 de octubre que vandalizaron al menos 3.000 establecimientos comerciales en el país y que dejaron imágenes de violencia urbana que dieron la vuelta al mundo.

Macron precisó que "cuando se trate de organizaciones sindicales que quieran seguir manifestándose, los prefectos propondrán recorridos alternativos". Así sucedió en el caso de París.

En la capital francesa, donde resultaron vandalizados 451 comercios, según el Ayuntamiento, fue vetado el recorrido original, el propuesto por el colectivo estudiantil Interfac y varias organizaciones afines a los 'chalecos amarillos'.

Estos convocantes querían partir de la plaza de la Bastilla, pasando por la de la República y subiendo por los Grandes Bulevares hasta terminar en Ópera, cruzando así el corazón del París Hausmmaniano y muy cerca de arterias comerciales como la de las Galerías Lafayette.

PUBLICIDAD

Sin embargo, el recorrido de Bastilla a la plaza de Nation -el más común para las manifestaciones sindicales o políticas de izquierda- sí que tuvo el visto bueno.

El sindicato CGT, el segundo mayoritario en Francia en número de afiliados, figura entre los organizadores de la protesta autorizada, en la que desplegará sus propios agentes de seguridad.

En todo caso, Francia reforzará en un 20 % la presencia de policías y gendarmes, en relación al último sábado. El dispositivo incluirá refuerzos militares de la fuerza Sentinelle, unidades de élite de la policía y la gendarmería, helicópteros y vehículos blindados.

Por su parte, el primer ministro de Francia, Sébastien Lecornu, se reunió con los principales partidos de la oposición.

A la salida de ese encuentro, los más críticos con Lecornu fueron los representantes de La Francia Insumisa (LFI), el partido de Jean-Luc Mélenchon.

El coordinador de LFI, Manuel Bompard, consideró que la reunión había sido "una pérdida de tiempo" y se quejó de que el primer ministro sólo hubiera querido limitarse a hablar de la doctrina de mantenimiento del orden, que no es el principal tema que preocupa a los ciudadanos y que al mismo tiempo "se niega a responder" a las reivindicaciones sociales de los manifestantes.

Con dos días de antelación, el Ayuntamiento de París pidió a la población "la máxima vigilancia" de cara a la manifestación del próximo sábado y advirtió del riesgo de que se reproduzcan "nuevos actos de violencia de alborotadores que nada tienen que ver con el movimiento social" que se manifiesta.

El Ayuntamiento recomendó "retirar" de la vía pública "a partir del sábado a mediodía" cubos de basura, bicicletas, terrazas y mobiliario exterior. En ese sentido, las autoridades locales movilizarán hasta mil limpiadores.

Tanto el sábado como el domingo, la ciudad de Orleans (a 135 kilómetros de París y con 116.000 habitantes) estará también en el punto de mira. Allí celebra un congreso La Agrupación Nacional (RN) de la candidata Marine Le Pen, quien intervendrá también en el mitin de lanzamiento para las presidenciales de 2027.

El Gobierno se ha comprometido a desplegar 3.000 policías y gendarmes para blindar el congreso de RN, en el que se prevé que asistan hasta 10.000 simpatizantes. Asimismo, las autoridades han prohibido la contra manifestación prevista para el mismo domingo que debía de incluir un espacio denominado como la 'aldea antifascista'. EFE