Los desalojados de Lisboa denuncian violencia policial y decidirán si vuelven a acampar

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Lisboa, 20 oct (EFE).- Los jóvenes desalojados esta madrugada de la plaza del Rossio de Lisboa, donde acampaban desde el pasado sábado contra la crisis de la vivienda, denunciaron una actuación policial violenta y anunciaron una asamblea para las 19.00 horas de este martes (18.00 GMT) en la que decidirán si reanudan la acampada.

Priscilla Valadão, una de sus portavoces, explicó en declaraciones a la prensa que regresarán para protestar por el desalojo y las dificultades de acceso a la vivienda.

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"Nosotros no somos una organización, la organización es colectiva. Entonces, si la colectividad decide quedarse, sí, claro", señaló. Según explicó, la primera asamblea ya había acordado volver diariamente a las 19.00 horas si eran expulsados, hasta obtener respuestas a sus reivindicaciones.

"El ruido va a aumentar", afirmó por su parte a EFE Ana Luísa, de 25 años, quien aseguró que los acampados promueven una propuesta de huelga general ibérica por la vivienda para el 11 de noviembre.

Según relató, han creado un grupo para coordinarse entre Lisboa, Oporto y Madrid e iniciado contactos para plantear la iniciativa a la central sindical portuguesa CGTP, cuyo respaldo esperan conseguir.

Ana Luísa explicó que, tras el desalojo, los manifestantes se sentaron en el suelo de la cercana plaza de la Figueira y celebraron otra asamblea para decidir cómo continuar la protesta.

Según pudo comprobar EFE, en los alrededores del Rossio había varias ambulancias de bomberos y una fuerte presencia policial, mientras los servicios municipales limpiaban el suelo y retiraban los carteles de la estatua central. No quedaba rastro de las tiendas de campaña.

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En la plaza de la Figueira se reunían sobre las 8.30 horas unas cuarenta personas, aunque el grupo fue disminuyendo durante la mañana.

Denuncias de violencia durante el desalojo

Valadão aseguró que los participantes formaron un cordón humano para resistir pacíficamente y que los detenidos fueron trasladados a dos comisarías.

"No, no hubo ningún enfrentamiento. Lo que hizo la gente fue el cordón humano", afirmó la portavoz, quien no había pasado la noche en la plaza por encontrarse enferma y llegó cuando la operación ya estaba en marcha.

"Lo que cuentan los compañeros es que las tiendas fueron prácticamente arrastradas con la gente durmiendo dentro", señaló.

Valadão denunció que, a su llegada, escuchó a personas que estaban siendo detenidas reclamar atención médica y que esta les fue negada. Aunque aseguró que había heridos, reconoció que no disponían de un balance propio de lesionados ni de detenidos.

Añadió que se estaba gestionando asistencia jurídica y que se dividirían en grupos para localizar a sus compañeros y recuperar sus pertenencias.

Ana Luísa relató a EFE que se despertaron de madrugada con el aviso policial de que retiraran las tiendas y abandonaran la plaza porque los agentes intervendrían en diez minutos.

Vicente Neto, de 19 años, también declaró a EFE que estaba durmiendo cuando le avisaron de la llegada de los agentes y denunció empujones con escudos y golpes con porras.

"Tengo amigos, personas que solo estaban intentando sacar sus cosas de la tienda, no tuvieron tiempo y les pegaron", afirmó. Neto, que tenía previsto abandonar la plaza para ir a trabajar, defendió el carácter pacífico de su participación.

Otros dos participantes, de 24 y 18 años, describieron a EFE cómo se incorporaron al cordón humano tras despertarse con los avisos de la organización. "Había gente cayéndose", relató uno de ellos, quien explicó que intentaban sostenerse mutuamente ante el avance policial.

Las dificultades para pagar una vivienda pese a tener empleo y el temor a un futuro sin estabilidad impulsan las reivindicaciones de acampados como Ana Luísa, profesora, que a duras penas puede pagarse una habitación y los estudios de doctorado en Antropología.

Es por eso que la portavoz Priscila Valadão dirige sus críticas tanto al Gobierno actual como al anterior y pidió a la población que se sume a las protestas. Con la propuesta de una huelga general ibérica para el 11 de noviembre, los acampados aspiran ahora a llevar su protesta por la vivienda más allá de las plazas. EFE

(foto) (vídeo)