El Presidente de Bolivia dice que su familia está "riesgo" por acciones contra criminales

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La Paz, 19 oct (EFE).- El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, denunció este lunes que la seguridad de su familia está en "riesgo" por las decisiones de su Gobierno contra "criminales de alta alcurnia", como el presunto narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, que fue capturado en marzo en el país.

"Mi familia tiene el riesgo por haber tomado decisiones contra los Marsets, contra los criminales de alta alcurnia", sostuvo Paz en un evento con magistrados y jueces en La Paz.

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El mandatario advirtió que también los jueces enfrentan este riesgo, sobre todo los que trabajan en zonas fronterizas, donde algunos se encuentran "indefensos" ante el crimen que opera en esos territorios.

"Eso es una verdad y es lo que tenemos que combatir, porque no puede ser que la amenaza del crimen organizado sea la que dicte las sentencias en Bolivia. Ustedes (los jueces) tienen que sentirse libres, se tienen que sentir defendidos", añadió.

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El ministro de Gobierno (Interior), Marco Antonio Oviedo, confirmó después a los medios que "hay una serie de amenazas contra la familia presidencial" que están bajo investigación, sin dar mayores detalles al respecto.

Después de casi tres años de estar prófugo, Marset fue detenido en Bolivia en marzo pasado y fue enviado a EE.UU., donde permanece detenido.

A fines de septiembre, el entonces fiscal general boliviano Roger Mariaca fue destituido y encarcelado, acusado por el Gobierno de supuestamente liderar una organización criminal para proteger al "narcoterrorismo", por sus supuestos vínculos con Marset.

La detención de Mariaca ocurrió dos días después de que el Gobierno de EE.UU. lo incluyera en un listado de altos cargos y exfuncionarios de tres países a los que se les revocó el visado, acusándolos de ser "corruptos" y de "socavar Gobiernos elegidos democráticamente", algo que el exfiscal negó en su momento.

Además de Marset, durante este año otros extranjeros vinculados al crimen organizado fueron detenidos en Bolivia y entregados a sus países, entre ellos los brasileños Gerson Palermo, identificado como uno de los líderes del Primer Comando de la Capital (PCC), y Kléber Nóbrega Pereira, un supuesto dirigente del Comando Vermelho (CV).

La Policía de Bolivia aseguró este lunes que está en condiciones de luchar contra el crimen organizado y anunció que próximamente se reforzarán las labores de vigilancia en las zonas de mayor riesgo, junto al Ejército y la cooperación internacional. EFE