Los estudiantes albaneses ganan el apoyo de la calle pese a la violencia de sus protestas

Guardar

Tirana, 17 oct (EFE).- La violencia de sus protestas, los destrozos en propiedades públicas y privadas y sus duros enfrentamientos con la Policía no han impedido que los estudiantes albaneses que protestan contra el Gobierno socialista reciban señales de apoyo de la población.

Tras cuatro días de manifestaciones, más de 170 personas han sido arrestadas y decenas más, en su mayoría policías, han tenido que ser atendidas por lesiones sufridas durante las protestas.

PUBLICIDAD

Apenas queda una parada de autobús intacta en el centro de la ciudad, los escaparates reventados se suceden y varios Ministerios han quedado dañados por las acciones de manifestantes violentos.

Sin embargo, muchos de sus conciudadanos han saludado estos días con cláxones, con aplausos y hasta besos a los cientos de estudiantes, numerosos de ellos de menos de 18 años, en sus protestas en el centro de la ciudad.

Son innumerables los comerciantes que en los escaparates de sus tiendas, o en las persianas echadas estos días por miedo a daños, colgaron carteles con mensajes de "estamos con los estudiantes" y peticiones de que no causen desperfectos en negocios particulares.

PUBLICIDAD

Y algunos transeúntes han llegado a enfrentarse a los policías que llevan días impidiendo que los manifestantes, que responden arrojando piedras y artefactos pirotécnicos, se acerquen a edificios como el Parlamento o la oficina del primer ministro, el socialista Edi Rama.

"Estamos en contra del Gobierno y apoyamos no solo a los estudiantes, sino a la mayoría de la sociedad que apoya la dimisión del Gobierno, y no solo por motivos de corrupción", explica a EFE Edvin Cami, profesor en la Facultad de Lenguas Extranjeras de la Universidad de Tirana.

Cami afirma que el nivel de corrupción no tiene precedentes y que muchos colaboradores de Rama están siendo investigados e incluso han sido arrestados.

Lo cierto es que Albania sigue teniendo malas notas en lo que a corrupción se refiere. En su informe de 2025, Transparencia Internacional lo colocó en el puesto 91 de 181, uno de los peores en Europa, sólo por encima de países como Bosnia-Herzegovina, Ucrania o Serbia.

Los casos más recientes y sonados han sido el arresto domiciliario el mes pasado de la directora del Servicio de Inteligencia, Vlora Hyseni, por sospechas de que ayudó a un presunto criminal y filtró información clasificada.

También está en la cárcel Erion Veliaj, el alcalde socialista de Tirana, que fue visto como un posible sucesor de Rama en el partido y el Gobierno, acusado de lavado de dinero, ocultación de bienes y abuso de poder.

El profesor Cami llega a afirmar que el primer ministro actúa como un "dictador" y le acusa de manipular las elecciones, incluida las de mayo de 2025, cuando logró mayoría absoluta y su cuarta victoria consecutiva.

Asegura que todos los que trabajan en la administración pública, incluidos los profesores, recibieron presiones para votar por Rama.

En su informe de aquellos comicios, la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) se refirió precisamente a que hubo reportes de "intimidación, uso indebido de recursos públicos y presión sobre los empleados públicos", así como situaciones de compra de papeletas y problemas para garantizar el secreto del voto.

Para Flora, madre de dos universitarios, su principal crítica al Gobierno, aparte de considerar a Rama un "criminal", es la falta de perspectivas para la juventud.

"Tenemos una vida muy mala aquí. No tenemos futuro aquí. No quiero que mis hijos se tengan que ir a otro país", sentencia.

El desempleo juvenil (15 a 25 años) se situó el pasado junio en el 17,7 %, más del doble de la tasa de paro en la población general.

Lo cierto es que distintos expertos advierten de que la caída demográfica que sufre el país tiene mucho que ver con la emigración en general y con la marcha de muchos jóvenes en particular, que buscan un futuro en países con mejores salarios y más oportunidades.

En su defensa de las protestas, Flora llegó a justificar el nivel de violencia empleado como la única forma de lograr cambios.

"Protestaron pacíficamente durante cuatro meses. ¿Y qué hizo Edi Rama? Se burló mucho de ellos. Así que esto es necesario. Incluso más", afirmó.

Ese argumento de "no nos han escuchado" ha sido el mismo que han usado varios jóvenes manifestantes consultados por EFE sobre el uso de la violencia.

Las protestas contra Rama arrancaron el pasado mayo tras saberse que se estaba negociando la venta de suelo en un parque natural para el desarrollo de un proyecto turístico a manos de inversores extranjeros vinculados a Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense.

Desde ahí ha surgido una movilización nacional con protestas, hasta ahora mayoritariamente pacíficas, contra la corrupción, el aumento del costo de vida, los problemas en los sistemas sanitarios y educativos y, dicen sus oponentes, la arrogancia del primer ministro.

Rama ha dejado claro que no dimitirá y ha acusado a la oposición conservadora, cuyo líder está siendo también investigado por corrupción, de estar detrás de unas protestas para dañar la buena marcha de la negociación para que Albania entre en la Unión Europea, posiblemente en 2030.

Antonio Sánchez Solís

Tirana, 17 oct (EFE).- Tirana, la capital de Albania, amanece este sábado en calma tras sufrir ayer una cuarta jornada de violentas protestas estudiantiles que terminó con un acercamiento entre manifestantes y la Policía, mientras la oposición conservadora ha convocado una nueva concentración.

El Ministerio de Educación, por la mañana, y la oficina del primer ministro, el socialista Edi Rama, por la tarde fueron los principales escenarios ayer de los choques, con los estudiantes lanzando piedras a los antidisturbios y estos respondiendo con gases lacrimógenos y cañones de agua, pero sin cargas de consideración.

Tras horas de tensión, la Policía permitió a varios cientos de manifestantes concentrarse ante la oficina del primer ministro después de negociar con los estudiantes, que reclamaban mejores condiciones de estudio y protestaban contra la corrupción, la carestía y la falta de perspectivas.

La protesta terminó antes de la medianoche y comenzaron las tareas de limpieza de los adoquines lanzados y los cristales de escaparates destrozados.

El líder de la oposición conservadora, Sali Berisha, hizo un llamamiento ayer a que todos los albaneses, también los que viven fuera del país, acudan hoy a Tirana para mostrar su apoyo a los estudiantes.

Berisha, de 82 años, fue presidente de Albania entre 1992 y 1997 y primer ministro entre 2005 y 2013, y está siendo investigado por corrupción.

En su llamamiento, acusó a la Policía de maltrato y tortura y de haber detenido a "cientos y cientos de estudiantes".

Los estudiantes, y en general el movimiento antigubernamental que comenzó el pasado mayo, ha sido también crítico con Berisha y ha negado que la oposición esté tras las protestas, algo que sí afirma el primer ministro Rama.

El primer ministro dijo este sábado que respeta a los estudiantes y su ímpetu por avanzar, y que su voz debe ser escuchada. También aseguró que se respetará el derecho a la protesta, pero que no permitirá que nadie ponga en peligro el futuro del país.

El Gobierno informó ayer de que 127 personas habían sido arrestadas en Tirana en los cuatro días de protestas, y que otras 244 están siendo investigadas por violencia contra la Policía, daños a instituciones estatales y destrucción de propiedad pública y privada, incluyendo cajeros automáticos, cámaras, vehículos y mobiliario urbano.

El defensor del pueblo, Endrit Shabani, anunció que investigará las denuncias de malos tratos tras constatar signos de violencia en al menos 26 detenidos y denunció la falta de higiene en comisarías y algunos casos de interrogatorios a menores sin sus padres ni un psicólogo.

Shabani explicó a los medios que su departamento había contactado a 214 personas detenidas y que entre el miércoles y el jueves pasado, un total de 128 personas recibieron tratamiento en el Hospital de Traumatología: 86 policías y 42 manifestantes, cinco de ellos menores.

También se está analizando la denuncia de que 12 menores han sido mantenidos en condiciones de aislamiento.

Esta protesta estudiantil forma parte de un movimiento ciudadano más amplio, iniciado el pasado mayo contra los planes del Gobierno de desarrollar un proyecto urbanístico vinculado a Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense, Donald Trump, en un parque natural del sureste del país.

Desde ahí ha surgido una movilización nacional con protestas, hasta ahora mayoritariamente pacíficas, contra la corrupción, el aumento del coste de vida, los problemas en los sistemas sanitarios y educativos y, según argumentan sus oponentes, la arrogancia del primer ministro.