Rabat, 16 oct (EFE).- Fatima Ezzahra El Mansouri, la primera mujer al frente de un Gobierno en Marruecos, ha formado un equipo de 20 ministros -de ellos solo dos mujeres- que combina la continuidad en carteras estratégicas como Interior y Exteriores con la renovación nuevos rostros de perfil político, así como el nombramiento del presidente de la federación de fútbol, Fouzi Lekjaa, al frente del Ministerio de Economía.
El Gobierno, que tomó posesión en el Palacio Real de Rabat en presencia del rey Mohamed VI, estará completo por 11 ministros delegados (similares a viceministros), entre ellos cuatro mujeres, según un comunicado del Gabinete Real publicado por la agencia de noticias marroquí MAP.
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Los principales responsables de las llamadas "carteras de soberanía" (Interior, Exteriores, Asuntos Religiosos y Defensa), tradicionalmente nombrados por el Palacio Real, mantienen sus puestos en el nuevo Ejecutivo, como Naser Burita al frente de Exteriores y Abdeluafi Laftit, al frente de Interior.
Mansouri fue designada por el rey Mohamed VI tras el triunfo del Partido de la Autenticidad y la Modernidad (PAM, liberal) en las elecciones legislativas del pasado 23 de septiembre y ha cerrado una coalición integrada por el nacionalista Istiqlal (PI, también socio del anterior Gobierno), la Unión Socialista de Fuerzas Populares (USFP, integrada en la Internacional Socialista junto al PSOE), y el Partido del Progreso y el Socialismo (PPS).
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Los cuatro partidos suman 207 de los 395 escaños de la Cámara de Representantes (baja) del Parlamento marroquí.
El PAM se ha reservado la mayor parte de las carteras ministeriales, entre ellas algunas de las más relevantes en materia económica y de gestión interna, como Justicia, Economía y Finanzas, Energía y Agricultura.
Una de las figuras destacadas del PAM es Fouzi Lekjaa, el presidente de la Federación Real Marroquí del Fútbol (FRMF) y uno de los protagonistas del éxito del fútbol marroquí, y que ocupaba en el Ejecutivo saliente la cartera del Presupuesto fue promocionado a ministro de Economía y Finanzas.
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Otras de las figuras del PAM que continúan en su puesto es el titular de Justicia Abdelatif Ouahbi, que fue uno de los protagonistas del Gobierno saliente que reafirmó públicamente la reivindicación histórica de Marruecos sobre las ciudades españolas de Ceuta y Melilla. Además, durante su anterior mandato, se produjo una inédita huelga de más de tres meses de los abogados del país.
Solo seis mujeres figuran en la nueva composición gubernamental ocupando carteras como la de Energía y la de Familia y otras áreas delegadas, en un país donde las mujeres ocupan el 27 % de la Cámara de Representantes (baja) del Parlamento marroquí.
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Algunos observadores explicaron a EFE que la arquitectura del nuevo Gobierno "está más orientada hacia la eficacia y los resultados y con un aliento político" .
Desafíos
El nuevo Ejecutivo hereda una agenda exigente, marcada por la necesidad de sostener el crecimiento económico, responder al descontento juvenil y acelerar los preparativos para el Mundial de Fútbol de 2030, que Marruecos organizará junto a España y Portugal.
El ambicioso programa de inversiones vinculado al Mundial contempla unos 20.000 millones de euros destinados a infraestructuras, desde estadios y aeropuertos hasta redes ferroviarias y carreteras.
Al mismo tiempo, el Ejecutivo deberá responder a las demandas de una juventud cada vez más preocupada por sus perspectivas laborales y sociales. Cerca de tres millones de jóvenes marroquíes no estudian ni trabajan, una situación que alimenta el descontento y lleva a una parte importante de ellos a considerar la emigración como una vía para mejorar sus condiciones de vida.
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La educación y la sanidad figuran asimismo entre las principales asignaturas pendientes. Ambas estuvieron en el centro de las reivindicaciones de las protestas del movimiento GENZ212, desencadenadas hace un año en un contexto de malestar por los servicios públicos y agravadas por la muerte de ocho mujeres embarazadas en un hospital público del sur del país.
La política exterior seguirá llevando el nombre de Naser Burita, que ocupa la cartera desde 2017, y continuará centrada en el Sáhara Occidental.
El reconocimiento internacional de la propuesta marroquí de autonomía para el territorio sigue siendo uno de los ejes de su estrategia diplomática.
Las grandes decisiones en este ámbito, al igual que en materia de defensa, permanecen estrechamente vinculadas a la monarquía, mientras que al Gobierno le corresponde traducir esas orientaciones en iniciativas diplomáticas, económicas y de cooperación.
En las relaciones con España, la gestión migratoria y el futuro de la cooperación bilateral constituyen otros de los desafíos del nuevo Ejecutivo. La crisis abierta tras el cruce masivo de emigrantes a Ceuta, el 30 de julio, terminó con la "luna de miel" que Madrid y Rabat mantenían desde 2022, cuando el Gobierno de Pedro Sánchez expresó su apoyo a la propuesta marroquí sobre el Sáhara Occidental.
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El incidente, que según organizaciones civiles dejó al menos 140 muertos, volvió a situar en primer plano las reivindicaciones marroquíes sobre Ceuta y Melilla, las dos ciudades españolas del norte de África.
La evolución de esta crisis dependerá en buena medida de las orientaciones del monarca, que durante la reciente apertura del año parlamentario consideró "superado" el modelo de cooperación migratoria con España y advirtió de que Marruecos no acepta "presión, amenaza ni chantaje". EFE
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