Netanyahu y el 'ultra' Ben Gvir se enfrentan por el futuro del Ministerio de Defensa en plena carrera electoral

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El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, y su ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, han protagonizado este jueves un serio encontronazo en torno a la titularidad del Ministerio de Defensa después de que el mandatario haya prometido públicamente que en ningún caso permitirá que, si gana las próximas elecciones del 27 de octubre, su extremista socio de gobierno se haga con el control de la cartera.

Durante un evento en la ciudad israelí de Acre recogido por el 'Times of Israel', Netanyahu no solo ha garantizado que Ben Gvir se quedará sin dirigir la cartera de Defensa, sino que el partido Likud del primer ministro le arrebatará el control del ministerio que ahora mismo dirige, el de Seguridad Nacional.

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La reacción del extremista partido Poder Judío de Ben Gvir no se ha hecho esperar. "Caretas fuera", ha publicado la formación en un comunicado a los medios israelíes, en el que se ha declarado convencida de que el resultado de las elecciones de octubre está cantado: un gobierno de unidad entre el Likud de Netanyahu y el exjefe del Ejército y líder del partido Yasar, Gadi Eisenkot.

"Todo esto refuerza la conclusión que se ha tomado la decisión de expulsar a los ministros Ben-Gvir y Otzma Yehudit de la coalición, sustituirlos por Eisenkot y entregar estas carteras a la izquierda", concluye Poder Judío. Al hilo de esto: Estados Unidos se ha visto obligado a desmentir una información del diario 'Israel Hayom' que apuntaba a una posible intervención electoral de Washington para forzar de alguna forma este resultado.

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La noticia ha cogido tanto peso que el embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, ha salido al paso en redes sociales para desmentirla por completo. "Es absolutamente falso. El Gobierno de Estados Unidos no está intentando ni manipular las elecciones de Israel ni decir al primer ministro lo que tiene que hacer. Punto y final", ha zanjado el diplomático.