La izquierda brasileña sale a las calles para tratar de impulsar una remontada de Lula

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São Paulo, 11 oct (EFE).- Miles de seguidores del presidente y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, se manifestaron este domingo en São Paulo para tratar de impulsar la remontada ante el ultraderechista Flávio Bolsonaro de cara a la segunda vuelta electoral del próximo 25 de octubre.

En un ambiente festivo, la llamada "Marcha por la democracia" llenó la emblemática Avenida Paulista de la mayor ciudad de Brasil con personas vestidas de rojo, el color del Partido de los Trabajadores.

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"Olé, olé, olé, olá, Lula, Lulaaa", coreaban unos; "Fascistas, fascistas, no pasarán", gritaban otros, a la espera de la llegada del presidente al acto.

Este fue el mitin más multitudinario de la campaña desde que el líder progresista quedó segundo en la primera vuelta de los comicios celebrada el domingo pasado, un resultado que ninguna encuesta pronosticaba y que el propio candidato tachó de "inesperado".

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Hoy, sin embargo, Lula adoptó un tono optimista sobre sus opciones de victoria al dirigirse a los asistentes y llamó a movilizar a los más de 30 millones de brasileños que no acudieron a las urnas el domingo pasado, principalmente a las personas de edad avanzada.

"Tenemos una responsabilidad muy grande; no podemos permitir que los ladrones vuelvan a gobernar este país", exclamó.

El mandatario recordó, además, que el Senado tiene previsto votar la próxima semana la reducción de la semana laboral, una medida que espera que energice su campaña y que ponga contra las cuerdas a Bolsonaro, que tiene una agenda económica liberal.

Entre los asistentes, Margarida Porto, trabajadora metalúrgica jubilada y sindicalista como lo fue Lula, y su hermana Ana, apuntaban a los logros de Lula en la reducción de la pobreza y la ampliación de los beneficios para los trabajadores.

"Nosotras no recibimos ayudas sociales, pero luchamos por los que sí", aseguraban a EFE las hermanas, ambas en la sesentena.

Cerca, Murilo de Oliveira, analista de datos de 24 años, cargaba con cuatro carteles con soflamas como "Brasil es nuestro", uno de los lemas esgrimidos por Lula ante las presiones de los EE.UU. de Donald Trump.

Oliveira, preocupado con un posible retroceso de derechos para la comunidad LGTBI, confesó a EFE que esperaba un triunfo del presidente en primera vuelta, pero dijo confiar en la remontada por la mayor movilización de la izquierda.

Él, por ejemplo, fue a hablar con su abuela, quien se había abstenido en la primera vuelta por estar harta de la polarización, y dice que la convenció para acudir a las urnas en dos semanas.

Flávio Bolsonaro también estuvo hoy en São Paulo para reunirse con alcaldes de la región metropolitana de la ciudad, con una población de más de 20 millones de personas.

En esta región, la más poblada del país, el candidato ultraderechista ya cuenta con el apoyo de sus principales representantes políticos, el gobernador Tarcísio de Freitas y el alcalde Ricardo Nunes.

Aunque Bolsonaro no se dio un baño de masas como Lula, sí tuvo buenas noticias en forma de decisiones judiciales.

El Tribunal Superior Electoral ordenó cerrar un canal de whatsapp favorable al presidente, después de que Bolsonaro se quejara de que difundía noticias falsas en su contra.EFE

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