La ONU aplaude la prórroga de la apertura de un paso entre Chad y Sudán clave para la ayuda a Darfur

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Naciones Unidas ha aplaudido la decisión del Gobierno de Sudán de prorrogar durante tres meses la apertura del paso de Adré, situado en la frontera entre Chad y Sudán y considerado clave para la entrega de ayuda a la región sudanesa de Darfur en el marco de la guerra desatada en abril de 2023 entre el Ejército y las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF).

"Es una noticia muy positiva que el personal humanitario pueda seguir utilizando el paso fronterizo de Adré, entre Chad y Sudán", ha dicho el secretario general adjunto de la ONU para Asuntos Humanitarios, Tom Fletcher, a través de un mensaje publicado en redes sociales.

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Así, ha recalcado que este paso supone "un salvavidas" para la población de Darfur, al tiempo que ha recordado que la prórroga de la apertura de Adré fue una de sus peticiones ante la Asamblea General de Naciones Unidas. "Doy las gracias a las autoridades de ambos países. Esta medida salva vidas", ha zanjado.

La Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), dirigida por Fletcher, ha afirmado que durante los ocho primeros meses del año pasaron más de 1.300 camiones con más de 50.000 toneladas de ayuda a través de este paso fronterizo.

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El Ministerio de Exteriores sudanés anunció el miércoles la prórroga de la apertura del paso de Adré con el objetivo de permitir la entrada de ayuda humanitaria a través del mismo. De esta forma, el paso seguirá operativo al menos hasta el 31 de diciembre, según un comunicado publicado por la cartera a través de redes sociales.

Por otra parte, el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ha denunciado que al menos un niño murió y doce resultaron heridos en un ataque lanzado a última hora del miércoles contra el refugio para desplazados Al Mina al Bari de El Obeid, capital del estado de Kordofán Norte (centro).

"Los niños y las familias de Al Mina al Bari ya se han visto obligados a abandonar sus hogares y desplazarse a asentamientos y refugios, y muchos han tenido que huir varias veces", ha afirmado la representante del organismo en el país africano, Angela Kearney.

Así, ha lamentado que estas personas "llegan a estos lugares con la esperanza de encontrar seguridad y protección, pero cualquier sensación de seguridad ha quedado destrozada". "Los ataques contra los lugares a los que acude la infancia en busca de protección deben cesar. Estos niños y niñas no tienen ningún otro lugar adónde ir", ha criticado.

UNICEF ha remarcado que más de 400 niños han muerto o resultado heridos entre enero y septiembre de 2026, con los ataques con drones como una de las principales causa sde estas víctimas infantiles. Por ello, ha pedido a las partes en conflicto que protejan a la población y las infraestructuras civiles, en línea con el Derecho Internacional Humanitario.

El ataque contra el citado centro tuvo lugar horas después de otro ataque contra una universidad en El Obeid, incidente que dejó cinco muertos y más de 50 heridos y que achacado a las RSF por la organización civil Red de Doctores de Sudán, según un mensaje publicado en redes sociales.

La guerra civil en el país africano estalló en abril de 2023 a causa de las fuertes discrepancias en torno al proceso de integración del grupo paramilitar en el seno de las Fuerzas Armadas, situación que provocó el descarrilamiento de la transición abierta tras el derrocamiento en 2019 del régimen de Omar Hasán al Bashir, ya dañado tras la asonada que derribó al entonces primer ministro, Abdalá Hamdok.

El conflicto, marcado por la intervención de varios países en apoyo a las partes en guerra, ha sumido al país en una de las mayores crisis humanitarias a nivel mundial, con millones de desplazados y refugiados y ante la alarma internacional por la propagación de enfermedades y los daños sufridos por infraestructuras críticas, que impiden atender a cientos de miles de damnificados.