La primera ministra designada iniciará hoy una ronda de contactos para ensamblar el nuevo Gobierno

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La primera ministra designada de Marruecos, Fátima Zahra el Mansuri, iniciará este miércoles una ronda de contactos de cara a intentar formar un nuevo Gobierno en el país africano, reuniones que arrancarán con un encuentro con la Agrupación Nacional de Independientes (RNI), después de recibir el martes el encargo de manos del rey, Mohamed VI.

Según las informaciones recogidas por el portal marroquí de noticias Le360, una delegación del Partido Autenticidad y Modernidad (PAM) de El Mansuri, ganador de las elecciones legislativas del 23 de septiembre, se reunirá a las 11.00 horas (hora local) con representantes del RNI, segunda fuerza más votada. Una hora más tarde hay programada otra reunión con el Partido Istiqlal, tercero en la votación.

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Por su parte, el islamista Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD) ha asegurado que su líder, Abdelilá Benkirán, recibió a última hora del martes una llamada telefónica de El Mansuri para abordar la formación del Ejecutivo, si bien el político ya afirmó tras los comicios que no entrará en un Gobierno del PAM y que su partido estará en la oposición.

El Mansuri, quien se ha convertido en la primera mujer en recibir el encargo de formar Gobierno en Marruecos, afirmó el martes tras su designación que el país africano vive un "momento histórico" y aseguró que "trabajará para proponer un gobierno que esté a la altura de las expectativas de Su Majestad el Rey y del conjunto de las ciudadanas y los ciudadanos".

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El propio PAM publicó también un mensaje en redes sociales para expresar su agradecimiento al monarca por la "gran confianza" depositada en El Mansuri, un paso dado en línea con la Constitución, que exige que el rey designe como encargado para formar Gobierno a un integrante del partido vencedor de las elecciones.

La formación ensalzó que este nombramiento "marca un hito significativo en la trayectoria democrática del país" y "constituye tanto un reconocimiento a la lucha de todas las mujeres marroquíes como la merecida culminación de la larga trayectoria de activismo de El Mansuri en el ámbito político nacional".

Además, tendió la mano al diálogo "a todas las fuerzas políticas" y sostuvo que "el objetivo no es solo constituir una mayoría gubernamental sólida y cohesionada a la mayor brevedad posible, sino también fomentar un compromiso nacional responsable (...) con la construcción conjunta del Marruecos del futuro, afrontando sus diversos desafíos internos y externos".

El PAM, que era parte de la coalición tripartita gubernamental saliente, obtuvo 97 escaños para esta nueva legislatura, con la RNI, hasta ahora principal socio de la coalición, en segundo lugar con 66 escaños. En tercer lugar quedó el PI, con 65 asientos, mientras que por detrás estuvo el PDJ de Benkirán, con 54 representantes.

Las elecciones legislativas en Marruecos, que registraron una participación inferior al 40%, han estado marcadas por el creciente desencanto con la situación política y económica, así como por las tensiones con España derivada de la crisis de finales de julio con la entrada irregular de decenas de miles de personas a Ceuta.