Unicef alerta sobre la persistencia de la disciplina violenta en los hogares dominicanos

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Santo Domingo, 28 sep (EFE).- El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) denunció este lunes la persistencia de prácticas violentas de disciplina para educar a los menores dentro de los hogares de República Dominicana, donde más de la mitad de los niños sufre algún tipo de violencia.

"Todavía existe una idea profundamente arraigada de que para que un niño respete hay que hacerlo sentir miedo. El reto es demostrar, desde la familia, la escuela y la comunidad, que poner límites y ejercer autoridad no significa recurrir a la violencia”, dijo el representante de Unicef en República Dominicana, Carlos Carrera.

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En un comunicado emitido con motivo de la conmemoración el 29 de septiembre del Día Nacional de los Derechos de la Niñez en la República Dominicana, Unicef citó datos de la encuesta ENHOGAR-MICS 2025, que indican que el 54,9 % de los niños de entre 1 y 14 años del país experimentó algún método violento, pese a que solo el 12,1 % de las personas cuidadoras considera necesario el castigo físico para criar o educar.

El porcentaje de niños que experimentó algún método violento de disciplina alcanza su nivel más alto entre los de 3 y 4 años, con un 61,4 %. Pero la proporción es del 45,9 % entre los menores de 1 a 2 años, del 57,9 % entre los de 5 a 9 años y del 52,4 % entre los de 10 a 14 años.

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Los datos indican además que el 37,9 % de los niños de 1 a 14 años experimentó algún tipo de castigo físico y el 43 % fue objeto de agresión psicológica. En concreto, el castigo físico severo alcanzó al 2,5 %, mientras que el 31,2 % experimentó únicamente métodos de disciplina no violenta.

Para Unicef, la diferencia entre la percepción de las personas cuidadoras y las prácticas de disciplina reportadas constituye un elemento relevante para comprender la persistencia de la violencia en la crianza.

En su comunicado, la organización señaló que estas prácticas pueden estar relacionadas con normas sociales, experiencias de crianza y la falta de familiaridad con alternativas no violentas para establecer límites y orientar el comportamiento infantil. EFE