El Constitucional tailandés desestima la impugnación de las elecciones de febrero

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(Actualiza con la decisión del tribunal)

Bangkok, 28 sep (EFE).- El Tribunal Constitucional de Tailandia desestimó este lunes de manera unánime la impugnación de las elecciones de febrero, en las que ganó el conservador Anutin Charnvirakul, por la supuesta violación del voto secreto a raíz de unos códigos que aparecían en las papeletas.

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La solicitud, presentada por el Defensor del Pueblo, se basaba en unos códigos de barra y QR (de respuesta rápida) que aparecían impresos en las papeletas utilizadas en las elecciones del 8 de febrero y que, según activistas, podían desvelar el voto de los electores, lo que violaría el principio de secreto del voto recogido en la carta magna.

Por su parte, la Comisión Electoral defendía que estos códigos son un mecanismo de seguridad para garantizar que no haya falsificación de votos.

En la vista celebrada hoy, y que duró más de una hora y media, los magistrados del Constitucional, de tendencias conservadoras y que en el pasado ha tomado decisiones cuestionadas contra líderes más liberales, argumentaron que estos códigos no plantearon ningún problema legal y no vulneran los derechos ni las libertades de los ciudadanos con derecho a voto.

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"Se considera que el código de barras se utilizó para controlar y verificar las papeletas electorales", apuntó durante la lectura uno de los jueces.

No obstante, el tribunal aconsejó al organismo electoral que evite el uso de estos códigos en futuras elecciones debido a que polémicas similares pueden afectar a la "confianza pública" en el proceso.

En los últimos años, el Constitucional ha jugado un papel determinante en la política del país al decretar disoluciones de partidos progresistas, inhabilitar a líderes de la oposición y destituir -en 2024 y 2025- a dos primeros ministros. Previamente, en 2006 y 2014 también anularon los resultados de dos elecciones.

Con esta decisión, el tribunal ratifica la victoria que el partido conservador Bhumjaithai (Orgullo tailandés), encabezado por el actual primer ministro, Anutin Charnvirakul, logró en febrero, lo que le permitió formar un Gobierno de coalición que controla más de 290 de los 500 escaños del Parlamento.

Anutin ocupa el cargo desde septiembre de 2025, tras una polémica decisión del Constitucional de destituir a su antecesora, Paetongtarn Shinawatra. El dirigente convocó elecciones anticipadas en el contexto del conflicto bélico fronterizo entre Tailandia y Camboya, e impulsó su campaña con una marcada retórica nacionalista.

Visto como cercano a los influyentes Ejército y Casa Real, la popularidad de Anutin ha bajado en los últimos meses, según un sondeo publicado este fin de semana por el Instituto oficial NIDA, en un contexto en el que el aumento de los costes energéticos afecta especialmente a la segunda economía del Sudeste Asiático. EFE