Taipéi acusa a Pekín de "distorsionar los hechos" tras la reunión entre Xi y Trump en EEUU

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Pekín, 25 sep (EFE).- El Gobierno de Taiwán acusó este viernes a China de "distorsionar los hechos" tras la reunión entre Xi Jinping y Donald Trump en Washington, después de que Pekín asegurara que el líder chino pidió a su homólogo estadounidense adoptar una posición "correcta" contra la independencia taiwanesa.

El Ministerio de Exteriores taiwanés afirmó en un comunicado que esa formulación responde a una práctica "habitual" de Pekín para transmitir de forma unilateral sus posiciones, y reiteró que la República de China (nombre oficial de Taiwán) y la República Popular China "no están subordinadas la una a la otra".

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"La soberanía de Taiwán pertenece a todo el pueblo taiwanés, el régimen del Partido Comunista Chino no tiene derecho a representar al pueblo de Taiwán y el futuro de Taiwán solo puede ser decidido de forma democrática por el pueblo taiwanés", indicó la Cancillería isleña.

El comunicado respondió a la lectura oficial china de la cumbre entre Xi y Trump, en la que el Ministerio de Exteriores de China señaló que el presidente chino expresó su deseo de que Washington adopte una "posición correcta" contra la "independencia de Taiwán" y gestione la cuestión con prudencia.

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El matiz ha generado atención en la isla, ya que Washington ha mantenido tradicionalmente que no apoya la independencia de Taiwán, mientras que Pekín reclama que Estados Unidos vaya más allá y se oponga a ella, una diferencia subrayada por medios y analistas taiwaneses tras la reunión.

La Cancillería taiwanesa sostuvo que la isla es la parte "responsable" en el mantenimiento del statu quo y de la paz y estabilidad en el estrecho de Taiwán, posición que, según Taipéi, constituye un "consenso general" entre sus 23 millones de habitantes.

La Cancillería acusó además a China, que reclama la soberanía de la isla y no ha renunciado al uso de la fuerza para lograrlo, de ser la verdadera parte que socava la estabilidad regional mediante acciones de "zona gris" y amenazas militares en el mar de China Oriental, el mar de China Meridional, el estrecho de Taiwán y los alrededores de la isla.

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, había afirmado esta semana que cualquier venta de armas a Taiwán debe equilibrarse con las necesidades defensivas de Estados Unidos, mientras sigue pendiente un paquete de armamento valorado en 14.000 millones de dólares.

Senadores republicanos habían pedido además a la Administración Trump desbloquear más de 15.000 millones de dólares en ayuda de seguridad para Taipéi, incluido ese paquete, y expresaron inquietud por que el presidente estadounidense haya descrito a Taiwán como una "muy buena ficha negociadora" ante Xi.

Desde hace más de siete décadas, EE. UU. se encuentra en el medio de las disputas entre ambas partes, ya que Washington es el principal proveedor de armamento de Taipéi y, si bien no mantiene vínculos diplomáticos con este territorio, podría acudir en su defensa en caso de conflicto con Pekín. EFE