Los últimos jefes de las FARC empiezan a cumplir su condena con trabajos sociales

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Bogotá, 23 sep (EFE).- Los siete integrantes del último Secretariado de las FARC ya han comenzado a cumplir su condena con trabajos sociales como la búsqueda y recuperación de personas desaparecidas en un cementerio del departamento colombiano del Huila (centro-oeste), informó este miércoles la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).

El año pasado, la JEP emitió la condena, de hasta ocho años, contra Rodrigo Londoño, Jaime Alberto Parra, Milton de Jesús Toncel, Pablo Catatumbo, Pastor Alape, Julián Gallo y Rodrigo Granda por los más de 21.000 secuestros cometidos por las FARC entre 1982 y 2016.

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La JEP estableció que deben cumplir con los trabajos sociales bajo restricciones como tener una residencia fija, un régimen de horario estricto, la prohibición de desplazarse fuera del departamento o del país, y llevar un dispositivo de geolocalización constantemente.

El cumplimiento de la pena comenzó con dos acciones restaurativas: trabajos de construcción de memoria para las víctimas en Bogotá y la recuperación de cuerpos de personas no identificadas en el cementerio San Antonio de Padua, en Pitalito.

Ese camposanto fue uno de los lugares donde llegaron los cuerpos de las personas que perdieron la vida en el conflicto armado y fueron sepultadas como no identificadas.

Las labores, ya iniciadas, se extenderán hasta el 30 de septiembre, y han permitido recuperar de ese cementerio al menos 54 cuerpos, de los cuales ya se han identificado nueve.

Según la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UPBD), en Colombia al menos 137.000 personas han desaparecido en Colombia desde 1921.

Esta sentencia fue la primera emitida por la JEP, el tribunal de paz de justicia transicional creado con la firma del acuerdo de paz de noviembre de 2016.

Los siete antiguos integrantes del Secretariado deberán cumplir su sanción en siete fases, desde septiembre de 2026 hasta marzo de 2034, en distintas regiones del país.

Los trabajos incluyen desminado humanitario, reconstrucción de infraestructura, acciones medioambientales, memoria histórica, búsqueda de desaparecidos y proyectos económicos para las víctimas.

En Bogotá, otro grupo de los antiguos integrantes del Secretariado desarrollará acciones de memoria para las víctimas, entre ellas relatos dignificantes, sistematización de información, apoyo a eventos de memoria y reparación simbólica y la elaboración de dispositivos destinados a visibilizar los impactos del secuestro. EFE

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(foto)(video)