Macron pide ante la ONU no ceder ante el derrotismo ni el abuso de poder

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París, 22 sep (EFE).- En su último discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas, el presidente francés, Emmanuel Macron, lanzó una férrea defensa de la ONU e instó a la comunidad internacional a no ceder ante el derrotismo ni el abuso de poder "de los imperios y de unos pocos elegidos".

"Son las lecciones del siglo XX y los que quieren olvidarlas cometen a la vez una falta moral y un error político", incidió Macron, quien dejará su cargo la próxima primavera, tras las elecciones presidenciales a las que no puede concurrir por haber consumido ya dos mandatos.

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Desde la perspectiva de una década, Macron defendió la vigencia del multilateralismo y pidió a los Estados no ceder ante lo que describió como una creciente lógica de fuerza, división y concentración del poder.

Alrededor de la petición de "no ceder", Macron presentó cinco principios: hacer frente a la fatalidad de la guerra, rechazar los dobles estándares, evitar la fractura entre Norte y Sur, mantener la lucha contra el cambio climático y preservar la capacidad de decisión sobre la inteligencia artificial (IA).

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 "No ceder en nada", insistió Macron, al reivindicar el papel de Naciones Unidas frente a esos desafíos.

Macron eligió un tono enérgico y de acción, no de despedida, al pedir no asumir como inevitable la sucesión de conflictos y crisis y reclamó una mayor defensa del derecho internacional humanitario.

"Nuestro deber es actuar", afirmó, y defendió las Convenciones de Ginebra, los mecanismos internacionales de justicia y el papel de la Corte Internacional de Justicia, mientras pidió reformar el Consejo de Seguridad, incluida una mayor representación de África y un marco para limitar el uso del veto ante atrocidades masivas.

Citó Ucrania, Oriente Medio y África como escenarios donde, a su juicio, se está poniendo a prueba el orden internacional.

Rechazó de lleno lo que calificó como un "doble rasero" ejercido al aplicar de manera diferente los principios de soberanía y derecho internacional según la región. "Ningún doble rasero, una vida vale lo mismo que otra", mantuvo en un tono firme que guió todo su discurso.

Sobre Ucrania, reiteró el apoyo a los ucranianos y defendió al mismo tiempo una negociación entre Kiev y Moscú. También respaldó una "doble moratoria" sobre energía e infraestructuras civiles y sobre la navegación en el mar Negro. "Propongámoslo y pongamos a Rusia frente a sus discursos", retó.

En Oriente Medio, vinculó la seguridad regional al respeto de la soberanía del Líbano y de los derechos de los palestinos, al tiempo que reafirmó el compromiso francés con la seguridad de Israel, aunque sin ahorrar críticas a sus autoridades.

"Algunos se jactan de una paz pretendida" en Palestina, afirmó Macron. "Pero esta paz no ha reabierto las vías humanitarias. ¡Este espectáculo nos hace avergonzarnos a todos!", exclamó.

También se refirió a la situación en Cisjordania, donde denunció "violaciones" de la legalidad. "Pero ¿en nombre de qué?", preguntó Macron, provocando aplausos del auditorio.

Macron situó como tercer desafío la brecha entre los países del Norte y del Sur y reclamó una cooperación más estrecha. "No cedamos -instó- ante la fractura entre el Norte y el Sur: necesitamos reconciliarlos para afrontar juntos los desafíos del clima, la salud y el desarrollo".

En ese sentido, defendió reformas del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial para movilizar más inversión y mejorar los mecanismos de financiación a países emergentes y en desarrollo.

También incorporó la dimensión histórica y cultural de las relaciones entre Norte-Sur, incluida la restitución de bienes culturales y el reconocimiento de memorias compartidas.

Sus dos últimos llamamientos se refirieron al cambio climático y al "estado del mundo" que está emergiendo con el desarrollo de la IA, en el que unos pocos países y empresas concentran el poder.

"Hay quienes querrían hacernos creer que solo dos potencias, Estados Unidos y China, podrían decidir. O, más exactamente, que algunos actores económicos podrían decidir", señaló.

Defendió crear un modelo de frontera de IA (los que están en los límites más avanzados con las capacidades tecnológicas actuales) de código abierto y de utilización mundial.

También pidió regulación, en especial para proteger a los niños, para que no pase como con las redes sociales, con las que las limitaciones para los menores solo están empezando a aparecer con los daños ya constatados.

Respecto al clima y la biodiversidad, pidió no caer en la fatalidad, asumir responsabilidades y respetar los grandes acuerdos internacionales, como los de París, ya que en los últimos años hubo  "resultados concretos cuando nos movilizamos y actuamos juntos".