La Unión Africana niega que el brote de ébola haya alcanzado su punto álgido en la RDC

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Nairobi, 17 sep (EFE).- La agencia de salud pública de la Unión Africana (UA) negó este jueves que se haya llegado al “pico del brote” de ébola en la República Democrática del Congo (RDC), como declararon esta semana las autoridades sanitarias congoleñas.

“Los datos que tenemos no pueden confirmar que se haya alcanzado el pico del brote”, afirmó el director general de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de África (CDC de África), Jean Kaseya, en una rueda de prensa virtual.

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El brote, declarado el pasado 15 de mayo en el este de la RDC, ha causado 7.404 contagios y 3.577 muertes confirmadas con datos hasta el 15 de septiembre, precisaron los CDC de África, que mantuvieron este miércoles una reunión con su Grupo Consultivo de Emergencia (ECG) —órgano asesor de la entidad—, cuyos integrantes advirtieron de que “la transmisión aún no está controlada de manera constante”.

“Es principalmente una meseta. Significa que no es sostenible por ahora y nadie puede decir que el brote está bajo control, cuando hay casos provenientes de la comunidad”, añadió Kaseya.

El director general contradijo así a las autoridades de la RDC, que el lunes pasado ubicaron el “pico de la epidemia” en la tercera semana de agosto y “con una tendencia descendente gradual en la curva de casos confirmados y fallecimientos”.

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Unos de los principales obstáculos para contener el brote son las muertes comunitarias, que representan el 69,2 % del total, según los CDC de África, lo que significa que dos de cada tres fallecimientos se producen en las comunidades y al margen de la red sanitaria.

“Actualmente, en la RDC, es inútil hablar de la lista de contactos. Porque esta lista de contactos no es precisa, no está capturando a todas las personas que deben estar en la lista y tenemos más del 70 % de nuevos casos provenientes de la comunidad”, afirmó Kaseya.

La agencia de salud pública africana contabiliza, hasta ahora, a unas 32.000 personas en la lista de contactos estrechos para los más de 7.000 casos confirmados.

En este sentido, Kaseya informó de que el ECG hizo una serie de recomendaciones como mantener la emergencia de salud pública de seguridad continental por la cepa de Bundibugyo, causante del actual brote, declarada en mayo pasado.

También abogó por intensificar la respuesta y priorizar las provincias más afectadas, como Kivu del Norte, que sufre una saturación ante una ocupación de camas que supera el 143 %, así como por abordar de forma urgente las muertes comunitarias.

El ECG también propuso corregir la identificación y vigilancia de contactos, agilizar la gratuidad de los servicios sanitarios esenciales y apoyar pruebas con vacunas, pues, de momento, no existen tratamientos médicos o inoculaciones contra la cepa de Bundibugyo.

La RDC inició a finales de agosto una campaña de inmunización contra el ébola con la vacuna Ervebo, diseñada en principio para la variante Zaire del virus, pero que ha dado indicios positivos contra la cepa Bundibugyo en animales.

La epidemia afecta a 62 zonas de salud de siete provincias (de las 26 que tiene la RDC): Ituri (este), Tshopo (centro-norte), Bas-Uélé (norte), Haut-Uélé (noreste), Kivu del Norte (este) y Kivu del Sur (este) y Ubangi del Sur (noroeste).

Este brote -el segundo más mortífero y contagioso de la historia a nivel global- superó al ocurrido en la misma región congoleña entre 2018 y 2020, aunque todavía está lejos del más grave registrado hasta la fecha, que provocó unos 11.000 muertos y 28.000 contagios en África occidental entre 2014 y 2016.

La actual epidemia también se propagó a la vecina Uganda, donde la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el pasado 26 de agosto el fin del brote, después de contabilizarse 20 contagios confirmados, incluidos 15 importados de la RDC, entre los que hubo dos muertos. EFE