La invisibilidad de los afrodescendientes, el reto que impide la reparación en España

Guardar

Brenda Guadalupe Hernández y Marc Fraile

Madrid, 30 ago (EFE).- La "infrarrepresentación y la invisibilidad estadística" de las personas afro en España sigue siendo uno de los principales obstáculos para conseguir un reconocimiento pleno y la reparación de las heridas del colonialismo, según apuntan varios expertos a EFE en el Día Internacional de los Afrodescendientes, que se celebra este lunes.

PUBLICIDAD

En 2025, España registró 934 delitos o incidentes por racismo o xenofobia, un aumento del 16,1 % respecto año anterior. Los activistas piden un reconocimiento pleno pues la "infrarrepresentación y la invisibilidad estadística", como lo denomina la Isabelle Mamadou, presidenta del Grupo de Trabajo de Expertos sobre los Afrodescendientes de Naciones Unidas, siguen ahondando en el racismo estructural.

Mamadou destaca que lo que impide la reparación es la falta de "reformas estructurales que busquen acabar con la larga historia de invisibilización" y desigualdad.

La autora venezolana doctorante en la Universidad de Santiago de Compostela, Zinthia Álvarez Palomino, explica a EFE que "no hay interés en nombrar a ese grupo de personas, porque en el momento que se les nombra, se les tiene que reconocer y en el momento que se les reconoce, se tiene que reconocer su historia (...) que tiene mucho que ver con los procesos de colonización", añade.

PUBLICIDAD

En España no hay datos estadísticos sobre los afrodescendientes que permitan demostrar dónde están las desigualdades y poder así destinar recursos específicos para hacer frente al racismo estructural.

Mamadou subraya que "en España sí se realizan estudios sobre la discriminación racial, pero no hay datos oficiales" por lo que sin esa "fotografía de la sociedad" es imposible diseñar políticas públicas.

La escritora y fundadora de la editorial Plataforma Cero, Quinny Martínez Hernández, lamenta a EFE que en España "nadie enseña a esta sociedad a no ser racista", y que "esa responsabilidad se está dejando sobre nosotras que somos las que sufrimos racismo".

Esta colombiana insiste en que "el reconocimiento no puede ser simbólico", hay que convertir ese reconocimiento en políticas públicas que reduzcan las brechas que afectan a las personas negras en educación, empleo, vivienda, salud, y que el pago de impuestos sea equitativo, al igual que el acceso a la justicia y la representación política.

Las personas negras tienen que estar sentadas en la mesa donde se decide y se habla; "no queremos que otros decidan cómo reparar por nosotros", dice Martínez.

Frente a estas necesidades surgen proyectos como Conciencia Afro, donde se trabaja por los derechos de los afrodescendientes y la diáspora africana a través conversatorios, activismo, cultura, gastronomía, danza y música.

Daniela Ibarguen, miembro del colectivo, cuenta a EFE que este espacio permite "la articulación, el intercambio y el encuentro" de afrodescendientes en espacios seguros que les permiten sobrellevar y hablar de todas las cargas que afrontan.

Resalta que el Estado español debe "reconocer que existen estos procesos y sentarse con los líderes" para escuchar sus problemáticas y propuestas con el objetivo de resolverlas y no solo ser "víctimas".

Frente a una hegemonía eurocéntrica, el comediante Lamine Thior explica a EFE que el arte aparece como una herramienta descontracturante, sanadora y de reflexión crítica.

Reivindica que las personas racializadas "que viven esas realidades sean principalmente las que tomen la voz cantante", rompiendo con la tradición cultural en España de que sean siempre personas blancas quienes hablen de las minorías.

Para él, el podcast 'No hay negros en el Tíbet' es importante ya que es un espacio donde se puede "dudar en alto" sin pretender "hablar desde una superioridad moral o verdades absolutas".

El humorista, uno de los conductores del podcast, resalta también la falta de diversidad en la programación cultural en España. En sus shows, los gestores del teatro se sorprenden de la cantidad de personas racializadas que asisten, pues nunca hay tanta diversidad en el público.

La ausencia de minorías en los teatros tradicionales, según Thior, no responde a un desinterés cultural de los afrodescendientes, sino a una "ceguera total" en la programación de los espacios escénicos.

Dayana Catá, una de las únicas sindicalistas negras de España, lamenta que la mayoría de financiación va destinada a eventos culturales para consumo de "gente blanca, burguesa, intelectualizada" cuando se deberían destinar a la "defensa legal comunitaria". EFE

(foto)(video)