Moscú, 13 ago (EFE).- La empresa que gestiona la terminal de carga de cereales KSK en la ciudad rusa de Novorosíisk, a orillas del mar Negro, comunicó este jueves haber suspendido sus operaciones, siendo así la tercera terminal que deja de operar tras los ataques ucranianos de ayer.
"La terminal suspende la descarga de vehículos de carretera y ferrocarril, la carga de grano en buques marítimos y otras operaciones. Esta decisión se tomó para garantizar la seguridad de los trabajadores y la infraestructura", anunció la empresa Delo, citada por TASS.
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Según medios internacionales, KSK es la última gran terminal de grano que quedaba operativa en la ciudad.
Ayer, Reuters informó de que la terminal del Grupo OZK y la de Demetra Holding, suspendieron sus trabajos. La capacidad combinada de las tres terminales era de 26,1 millones de toneladas, lo que puede representar más de la mitad de las exportaciones de trigo de Rusia.
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El ataque del miércoles se llevó a cago con drones aéreos, marítimos y misiles. En la operación también fueron alcanzados varios buques de guerra rusos, según la parte ucraniana.
Las autoridades de la región de Krasnodar, donde se encuentra Novorosíisk, informaron que 60 edificios residenciales resultaron dañados en el ataque al territorio ruso, donde hasta tres personas perdieron la vida, entre ellas un niño. EFE