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Continúan los bloqueos a organismos estatales en Libia pese a despliegue de grupos armados

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Túnez, 1 ago (EFE).- Los manifestantes de Libia que exigen desde el pasado lunes la salida del Gobierno de Unidad Nacional (GUN) -que administra el oeste del país- continuaron este sábado con los bloqueos a instituciones y organismos estatales, pese a que el Ejecutivo de Abdelhamid Dbeiba desplegó grupos armados en la capital, Trípoli, y alrededores, para controlar las protestas.

Varias caravanas de milicias procedentes de Misrata llegaron a Trípoli para reforzar el trabajo de las fuerzas estatales, a instancias del primer ministro Dbeiba, cuyo Gobierno vive un delicado momento ante unas movilizaciones populares sin precedentes, centradas en el bloqueo y boicot institucional.

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Desde el comienzo de las protestas, avivadas por los constantes cortes de electricidad durante todo el mes de julio, el movimiento popular bloqueó alrededor de quince sedes de organismos gubernamentales, cuyas funciones permanecen paralizadas ante las advertencias de los manifestantes.

En las últimas horas, el movimiento cerró, según sus propias publicaciones en Facebook, todos los accesos a la Oficina de Proyectos de Trípoli y los del Fondo de Inversión de Libia en África, por considerar que se trata de organismos "pantalla" para "ocultar y desviar fondos públicos".

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"Corrupción flagrante día y noche, proyectos ficticios y contratos adjudicados con favoritismos descarados. No hemos visto ningún proyecto, ningún desarrollo, ningún progreso, y todo esto es un robo de los recursos del pueblo libio", escribió el grupo en la red social.

Tras bloquear las entradas con soldaduras industriales, como se ve en videos publicados por los manifestantes, pegaron carteles en las puertas clausuradas, en los que se lee "Cerrado por los residentes de Trípoli y Mercado del Viernes (zona de los suburbios de la capital). Desobediencia hasta que el Gobierno sea derrocado".

Durante el fin de semana, también obstruyeron las sedes de la Autoridad de Ejecución de Proyectos de Vivienda y Equipamiento, y las oficinas de Inversión Extranjera en la capital.

Además, el movimiento bloqueó el Consejo Presidencial -que funciona como Jefatura de Estado encargada-, los Ministerios de Relaciones Exteriores, de Deportes, de Juventud, de Planificación, de Gobernanza Local, la Autoridad Anticorrupción, la de Aeropuertos, la agencia de noticias estatal LANA y varias empresas públicas.

Entre estas, se encuentra la Compañía General de Electricidad, cuyas instalaciones fueron tomadas el lunes por los manifestantes, que paralizaron los trabajos del personal.

Asimismo, irrumpieron en infraestructuras petroleras y gasísticas, cerrando "las líneas de gas utilizadas para operar en las centrales eléctricas, lo que podría provocar el colapso de la red", según las autoridades.

Ante esta crisis, Dbeiba ordenó la intervención de efectivos del Ministerio de Defensa y de la Presidencia del Estado Mayor para recuperar el control de las compañías estatales.

Tras la intervención, se restablecieron las actividades de las empresas, que mantienen la vigilancia permanente, ante amenazas de "colapso".

Sin embargo, el resto de organismos siguen bloqueados, bajo la orden del movimiento de "continuar con la desobediencia civil total y no reabrir los locales", ya que "las acciones no pararán hasta la caída del gobierno de Dbeiba".

Desde 2014, tras las últimas elecciones legislativas, Libia está dividida institucionalmente, con el GUN al frente del oeste, mientras el este está tutelado por el mariscal Jalifa Haftar.

La ONU y Estados Unidos buscan la unificación, con la celebración de unas elecciones que acaben con la crisis que comenzó en 2011, con el derrocamiento de Gadafi, pero los avances son lentos y escasos. EFE