Ghana cancela la visita de Estado del presidente sudafricano por los ataques xenófobos

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Nairobi, 7 jul (EFE).- El Gobierno de Ghana suspendió este martes la visita de Estado que el presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, tenía prevista para agosto próximo, en medio de la creciente tensión diplomática por la ola de violencia xenófoba en el país austral y la muerte de un ciudadano ghanés.

La decisión de postergar el encuentro bilateral entre el mandatario ghanés, John Mahama, y su homólogo sudafricano se tomó tras el fallecimiento de Bashiru Isak, de 40 años, según recogen medios locales.

Las autoridades ghanesas afirmaron que Isak murió el pasado 30 de junio en el transcurso de las manifestaciones y protestas contra la población migrante en Sudáfrica.

El Ejecutivo de Ghana subrayó este martes que la visita oficial permanecerá congelada hasta que se esclarezcan los hechos y se resuelva la situación.

El 2 de julio pasado el Gobierno de Sudáfrica desmintió las afirmaciones de las autoridades de Ghana sobre la muerte de un ciudadano de ese país en Ciudad del Cabo (suroeste) durante las marchas antiinmigración, tras una oleada de ataques xenófobos contra migrantes africanos en los últimos meses.

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"El ciudadano ghanés que resultó herido de muerte fue atacado en su lugar de trabajo el lunes 29 de junio de 2026, en un incidente que la Policía sospecha que fue un acto criminal, totalmente ajeno a las supuestas manifestaciones", había dicho la ministra de Justicia y Desarrollo Constitucional sudafricana, Mmamoloko Kubayi, en un comunicado.

Aunque la Policía de Sudáfrica confirmó un fallecido en el marco de saqueos que coincidieron con las protestas, Kubayi aseguró que "no se registraron víctimas mortales durante la jornada de estas manifestaciones", que sí se saldaron con más de 900 arrestos.

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Miles de personas tomaron las calles de Sudáfrica el martes en marchas convocadas por grupos antiinmigración, que dieron ese día como fecha límite a los indocumentados africanos para abandonar el país.

Los convocantes culpan a estos migrantes de los problemas económicos del país, la deficiente prestación de servicios públicos o las altas tasas de delincuencia, y han llegado a impedir que estos accedan a atención médica y a educación en instalaciones públicas.

Frente a esta situación, Zimbabue, Ghana, Nigeria, Uganda, Kenia, Mozambique o Malaui han repatriado a cientos de ciudadanos que han solicitado el retorno por miedo a los ataques xenófobos.

El Gobierno sudafricano, por su parte, ha condenado estos ataques, aunque ha reivindicado su derecho a frenar la inmigración irregular.

Cerca de 60.000 zimbabuenses han regresado a su país (más de 47.000 por sus propios medios, y unos 11.000 con ayuda del Gobierno), mientras los nigerianos retornados ascienden a más de 800.

También han repatriado a nacionales Uganda (560), Kenia (más de 200), Mozambique (unos 740) y Ghana (más de 650).

Las autoridades sudafricanas dicen haber procesado a más de 15.000 malauís para su deportación. EFE