Altos cargos de la ONU visitan Afganistán entre la presión de millones de retornados

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Kabul, 6 jul (EFE).- Dos altos cargos de la ONU iniciaron una visita a Afganistán para evaluar la presión que sufren los retornados, los desplazados y las comunidades que los acogen, en un país que ha recibido a millones de afganos expulsados o devueltos desde finales de 2023 mientras afronta una caída de la ayuda internacional, pobreza extrema y desastres naturales.

El administrador del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Alexander De Croo, visitó este lunes comunidades afectadas por terremotos en el distrito de Dar-e-Noor, en la provincia oriental de Nangarhar, durante una misión conjunta con el alto comisionado de la ONU para los Refugiados, Barham Salih, que se desarrolla entre el 5 y el 7 de julio.

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"Aquí, las crisis rara vez llegan de una en una. Tres de cada cuatro personas no pueden cubrir sus necesidades básicas. La ayuda de emergencia salva vidas. El desarrollo devuelve a las personas su futuro", afirmó De Croo, que realiza su primera visita oficial a Afganistán como jefe del PNUD y subsecretario general de la ONU.

El responsable de la agencia de desarrollo de la ONU aseguró que su visita busca conocer de primera mano cómo puede apoyar el PNUD a comunidades que intentan salir de una sucesión de crisis provocadas por desastres naturales, pobreza, desplazamiento y falta de servicios básicos.

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Afganistán ha recibido casi siete millones de retornados desde finales de 2023, en medio del endurecimiento de las expulsiones y retornos desde países vecinos como Pakistán e Irán, lo que ha aumentado la presión sobre comunidades ya golpeadas por la pobreza y la falta de infraestructuras.

La Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA) afirmó que la visita ofrece una oportunidad para escuchar a la población afgana y entender mejor cómo puede la ONU apoyar soluciones sobre el terreno.

Según UNAMA, la misión busca vincular la asistencia humanitaria y de protección con medios de vida, servicios básicos, recuperación local y resiliencia, especialmente en zonas que reciben a retornados o que han sufrido desastres naturales.

La ONU advirtió, sin embargo, de que esta respuesta llega en un momento de caída de los recursos y de menor atención internacional hacia Afganistán, pese a que el país continúa enfrentando retornos masivos, dificultades económicas, choques climáticos y una presión creciente sobre sus servicios básicos.

"Este apoyo es más crítico que nunca", señaló UNAMA.

Desde el regreso de los talibanes al poder, en agosto de 2021, Afganistán ha sufrido una fuerte contracción de la ayuda internacional y restricciones crecientes sobre las mujeres, incluidas limitaciones que han afectado el trabajo humanitario y el acceso de la mitad de la población a educación, empleo y espacios públicos. EFE