Roma, 1 jul (EFE).- El monte Etna, el volcán activo más alto de la placa europea, situado en la isla de Sicilia (sur de Italia), continúa bajo un estricto protocolo de vigilancia con alerta naranja para la aviación y amarilla para la población, ante una constante actividad eruptiva en sus cotas más altas.
El último aviso para la aviación (VONA), emitido el martes por el Observatorio del Etna del Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología (INGV) italiano, ratifica el nivel naranja —el segundo más alto de la escala aeronáutica— al confirmar que el flujo de lava sigue alimentado por una boca eruptiva localizada a 3.030 metros de altitud.
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El frente de esta colada avanza actualmente entre los 2.700 y los 2.750 metros sobre el nivel del mar.
A pesar de la advertencia aérea, los vulcanólogos precisaron que por el momento "no se ha producido una nube de cenizas" de gran dispersión y que el material volcánico emitido por las explosiones del cráter Vorágine se encuentra estrictamente delimitado a la zona de la cumbre, que corona los 3.300 metros de altura.
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Asimismo, los expertos del INGV señalaron que, durante las últimas 48 horas, la amplitud media del temblor volcánico interno ha permanecido estable dentro de los parámetros considerados moderados.
Esta monitorización científica coexiste con las medidas de seguridad adoptadas por el Departamento de Protección Civil italiano, que el pasado viernes elevó la alerta en tierra del nivel verde al amarillo para coordinar acciones de prevención con las autoridades locales, dirigidas especialmente a restringir el acceso de excursionistas a las zonas altas.
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Por el momento, la actividad del volcán no supone un peligro para las zonas habitadas ni ha provocado interrupciones en la operatividad del cercano aeropuerto de Catania. EFE
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