Las visiones contrapuestas de Lula y Milei sobre el Mercosur multiplican las divergencias

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Río de Janeiro, 26 jun (EFE).- Las visiones contrapuestas sobre el Mercosur que tienen los presidentes de Brasil y de Argentina, Luiz Inácio Lula da Silva y Javier Milei, multiplicaron las disputas comerciales entre los dos mayores socios del bloque y prometen tensionar la Cumbre que la unión aduanera tendrá el martes en Luque.

Mientras que el libertario Milei defiende una mayor apertura comercial de Argentina, reducción de las barreras y flexibilidad para que los socios negocien acuerdos con terceros países, el progresista Lula apoya la apertura, pero de forma más gradual y preservando mecanismos de protección para sectores sensibles.

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Las siguientes son las principales divergencias comerciales entre los dos países que pueden tensionar la Cumbre:

Restricciones a la leche en polvo

Actualmente la mayor divergencia son las medidas antidumping que Brasil impuso sobre la leche en polvo importada de Uruguay y Argentina, ya que el Gobierno de Milei amenaza con emprender acciones legales ante la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Brasil anunció este año la imposición de un derecho antidumping definitivo por un período de hasta cinco años a la leche en polvo importada de sus vecinos.

Brasil es el principal destino de la leche en polvo argentina, con exportaciones que superan los 360 millones de dólares anuales.

La divergencia está en suspenso ya que Brasil aplazó la entrada en vigor de la sanción por "razones de interés público".

Argentina firmó en febrero un Acuerdo sobre Comercio e Inversiones Recíprocos con Estados Unidos, que Brasil considera que puede provocar distorsiones en el Mercosur.

Entre otros puntos, el acuerdo establece que Argentina se compromete a eliminar aranceles para 221 posiciones de bienes provenientes de Estados Unidos, como máquinas, material de transporte, dispositivos médicos y productos químicos.

Brasil ya manifestó sus discrepancias con un acuerdo que fue negociado unilateralmente por Argentina y no en conjunto por el Mercosur como establecen las normas del bloque.

Brasil teme que los compromisos asumidos por su vecino "produzcan distorsiones, barreras adicionales y otros impactos en el comercio intrazona". Igualmente teme que empresas estadounidenses utilicen Argentina como plataforma de acceso preferencial a su mercado.

El sector automotor, una fuente de tensiones desde la creación del Mercosur en 1991, sigue siendo uno de los principales motivos de divergencia entre ambos países, debido a que Brasil continúa atrayendo más inversiones que Argentina y registró en 2025 un amplio superávit en sus exportaciones de vehículos al país vecino.

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Argentina busca preservar mecanismos que protejan su industria automotriz, mientras que Brasil, cuya industria es más competitiva y de mayor escala, suele defender una integración más profunda y menos restricciones.

En marzo Argentina reiteró su preocupación respecto a políticas tributarias de sus vecinos para el sector automotor que "alteran las condiciones de acceso a los mercados intrazona e introducen distorsiones a la competencia".

Además, anunció que, a partir de julio de 2026, eliminará el impuesto de exportación sobre vehículos fabricados en Argentina en un intento de mejorar la competitividad de las automotrices instaladas en el país, lo que le permitirá ofrecer menores precios que Brasil.

La falta de consenso sobre la división interna de las cuotas de exportación de productos agrícolas aprobadas en el acuerdo de libre comercio con la Unión Europea (UE) abrieron un nuevo frente de disputas entre Brasil y Argentina.

Ello debido a que, aprovechando el criterio provisional según el cual las cuotas son otorgadas al primero que las solicite, Argentina y Uruguay ya agotaron las cuotas de este año para exportar arroz, huevos y miel a la UE sin pagar aranceles, lo que tomó por sorpresa a los exportadores brasileños.

De acuerdo con el Gobierno paraguayo, la división de las cuotas de exportación centrará parte de los debates de la Cumbre del martes.

Mientras que Uruguay y Paraguay defienden repartos equitativos, Brasil y Argentina piden que se tenga en cuenta que sus industrias son mayores y más competitivas.

La disputa más reciente entre ambos países surgió por las divergencias ideológicas de Lula y Milei sobre las políticas para la explotación de las llamadas tierras raras y minerales críticos, un asunto que el líder progresista brasileño ya anunció que quiere abordar en la Cumbre.

Pero mientras que Lula defiende la concesión de derechos de explotación a cualquier país, incluyendo EE.UU. y China, desde que se comprometan a invertir en su industrialización en el país, Milei anunció que dará prioridad a socios como Estados Unidos. EFE