Catia La Mar (Venezuela), 26 jun (EFE).- El aire que se respira este viernes en las zonas de desastre del estado costero de La Guaira en Venezuela ya comienza a oler a putrefacción, producto de los cadáveres que aún permanecen sepultados entre los escombros de los edificios colapsados.
El país fue sacudido el miércoles por dos terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5, que dejan hasta ahora 920 muertos y 3.360 heridos, la mayoría de las víctimas en el estado costero de La Guaira, vecino de Caracas y declarado por las autoridades como la zona cero de la tragedia.
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La magnitud del desastre ha desbordado la capacidad de respuesta de las autoridades en un país sin tradición de grandes terremotos, mientras numerosos habitantes denuncian que la ayuda del Gobierno ha tardado en llegar o aún no se ha hecho presente.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, visitó el jueves en la tarde algunas zonas afectadas y entre la noche y la madrugada de este viernes comenzaron a llegar equipos de rescates desde distintos países como República Dominicana, El Salvador, México y el nuevo aliado Estados Unidos.
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Sin embargo, durante las primeras horas de este viernes en Playa Grande, una zona casi arrasada por los terremotos, la ayuda es inexistente.
"Saqué a mi hermana, esta en coma en el -hospital- Pérez Carreño, también nos están cobrando para todo, porque todo es pagar, pagar", cuenta a EFE Pedro Luis Pérez, de 41 años.
Pérez tiene que pagar porque en los hospitales públicos de Venezuela escasean los insumos médicos producto de la crisis económica.
Él permanece en un refugio frente al edificio casi derrumbado en Playa Grande, donde tres de sus familiares permanecen sepultados entre los escombros.
"Necesitamos tapabocas por los olores", señala este hombre que asegura que entre el mismo pueblo han recuperado cadáveres.
Frente a él, algunas personas permanecen en pie observando todavía los edificios, intentando remover escombros o simplemente arriba de ellos observando, entre lamentos, los pedazos de los edificios.
Entre los escombros, incluso, pueden verse partes de los cuerpos de personas que quedaron atrapadas. Algunas de las edificaciones que permanecen en pie presentan además una mayor inclinación, lo que aumenta el riesgo de nuevos derrumbes.
Los terremotos también afectaron otras zonas del país, incluida Caracas, donde colapsaron edificios en algunos complejos residenciales.
El presidente del Parlamento de Venezuela, el chavista Jorge Rodríguez, informó este viernes que además de las víctimas mortales y los heridos, contabilizan 172 personas atrapadas en edificaciones y 3.007 damnificados. Unas 383 edificaciones están afectadas de manera total o "importante", la mayoría de ellas en La Guaira.
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Rodríguez exhortó a la población a no viajar a La Guaira para ayudar, al advertir que eso crea más congestión en la zona e invitó a quienes quieran colaborar con el operativo de rescate y atención de víctimas a dirigirse a los distintos centros de acopio en Caracas para entregar donativos.
Además, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) se encuentra desplegada en La Guaira para garantizar las operaciones de rescate, así como la seguridad y el orden interno. EFE
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