División entre los mexicanos a pie de calle ante visita de Felipe VI y petición de perdón

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Diego Jabonero Morales

Ciudad de México, 25 jun (EFE).– El histórico encuentro de este jueves entre la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el rey Felipe VI abrió un intenso debate en las calles de la capital entre ciudadanos que priorizan los beneficios comerciales de la reconciliación bilateral y quienes aún consideran significativo un acto de disculpa por los supuestos abusos de la conquista española.

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“Una disculpa no incomoda a nadie, pero siento que debe haber buena relación porque eso le conviene a ambos países” declaró a EFE Mónica Nájera, desde el Zócalo de la capital mexicana, al añadir que con venir a México el monarca español ya está dando pie a que haya una buena relación.

Aunque la opinión pública mexicana estaba centrada en la victoria este miércoles de su selección en el tercer partido del Mundial, varios ciudadanos consideraron positivo el diálogo entre Sheinbaum y Felipe VI, quien no había regresado a México desde 2018, bajo el argumento de que el perdón es innecesario debido al tiempo transcurrido desde la época colonial (1521-1821) y a que la mayoría de la población actual proviene de un mestizaje,

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"Esa parte de la historia no se puede borrar, de hecho es una buena parte. Algunos lo pueden tomar como mala parte, pero también hubo desarrollo, a fin de cuentas", precisó el joven Kevin Calderón, también en el corazón de la capital mexicana, al señalar que la reunión puede beneficiar el intercambio comercial y cultural entre dos naciones hermanas.

No obstante, esa postura contrastó con la de quienes consideraran que el gesto de perdón sí resultaría muy relevante para gran parte de los mexicanos.

"Siento que el perdón podría ser muy significativo para muchos mexicanos", manifestó por su parte Diana Díaz sobre el debate de los agravios coloniales, defendiendo que el encuentro representa una oportunidad ideal para mostrar la unión entre dos naciones que históricamente se consideran hermanas.

El origen de la polémica surgió en 2019 cuando el entonces presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, (2018-2024) envió una carta al monarca exigiendo una disculpa oficial por los agravios coloniales, una misiva que el Gobierno español rechazó con firmeza y que detonó una posterior pausa en la relación bilateral ante la falta de respuesta de la Corona.

Las tensiones se profundizaron cuando Sheinbaum decidió no invitar a Felipe VI a su toma de posesión como represalia por dicho desplante diplomático, una medida inédita que provocó que el Gobierno español calificara el gesto como inaceptable y optara por no enviar a ningún representante oficial a la investidura presidencial.

El paso definitivo para este reencuentro en Palacio Nacional este jueves se produce gracias a la invitación oficial que el Gobierno mexicano extendió al Rey de España con motivo del Mundial de fútbol, lo que facilitó una breve parada del monarca en la capital antes de su viaje a Guadalajara (oeste) para presenciar el partido entre España y Uruguay en un ambiente de reconciliación institucional.

Sheinbaum reconoció que en los últimos meses se produjeron señales que contribuyeron a mejorar el clima entre ambos países, entre ellas la visita de Felipe VI a exposiciones mexicanas en España dedicadas al patrimonio indígena y su señalamiento de que durante la conquista hubo "mucho abuso".

“Fue un gesto de parte de ellos, muy importante. Y nosotros lo consideramos ese gesto que tuvieron y pues se abre una nueva comunicación”, dijo la mandataria este miércoles. EFE

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