Cincuenta millones de rusos apoyan la paz en Ucrania, según los pacifistas de Yábloko

Guardar
Google icon

Moscú, 24 jun (EFE).- Al menos 50 millones de rusos apoyan la firma de un acuerdo de paz en Ucrania a falta de menos de tres meses para las elecciones parlamentarias, comentó a EFE Nikolái Ribakov, líder del único partido opositor legal en Rusia, Yábloko.

"Según los sondeos, aproximadamente un 60 % de los rusos aboga por un acuerdo de alto el fuego. Si en Rusia hay más de 100 millones de votantes, entonces, como mínimo, serán 60 millones. Vale, lo dejamos en 50", comentó durante una entrevista en la sede de su formación.

PUBLICIDAD

Los analistas consideran que esta fuerza liberal puede aglutinar el voto de protesta el 20 de septiembre, lo que le convierte en una amenaza para el partido del Kremlin, Rusia Unida, cuyos índices de apoyo se encuentran bajo mínimos históricos.

"Yábloko siempre ha sido peligroso para el poder, ya que somos una alternativa de verdad. Nosotros queremos cambiar Rusia. No queremos sólo que Ivanov sea reemplazado por Petrov. Queremos que la política cambie", señala.

Yábloko es el único partido que ha defendido la paz desde el comienzo en febrero de 2022 de la conocida como 'operación militar especial', al igual que hizo en su momento con la guerra de Chechenia (1995).

Por ese motivo, Yábloko es perseguido con especial saña, ya que las autoridades no quieren la presencia de un partido pacifista en la Duma o cámara de diputados.

"Si un día no hay noticias sobre nuevas detenciones, multas o arrestos, entonces ha sido un día tranquilo", comenta.

Ribakov considera que la presión sobre su partido es "una forma de diálogo con el poder". "Cuando Yábloko dice que es necesario que en Rusia haya paz y libertad las autoridades responden: 'Mensaje recibido, muy interesante, toma una nueva multa'", añade.

PUBLICIDAD

En su opinión, los liberales rusos pagan un alto precio por el hecho de que la demanda de paz es cada vez mayor en la sociedad, frente al partido de la guerra liderado por el presidente, Vladímir Putin, y la oposición leal.

"Cuanta más gente nos apoye, mayor será la presión (...) Todos pueden ver que cada vez hay más gente que apoya la postura de Yábloko y no la de ese gran partido de Putin. ¿Cómo reacciona el poder? Como puede", señala.

Por eso, rechaza tanto el boicot, como el voto inteligente del fallecido líder opositor, Alexéi Navalni, ya que considera que beneficia al sistema. "Si mucha gente acude a las urnas y vota por una alternativa, entonces el poder verá lo que ocurre. Y eso modificará la política del gobierno. Pero sólo si votan por Yábloko", señala.

"¿Para qué? Para que la gente deje de matarse. Eso es lo importante", apunta, aunque no descarta que la comisión electoral impida que su partido acceda al arco parlamentario, para lo que necesita superar el 5 % de los votos.

Él mismo no podrá concurrir a los comicios -fue declarado extremista por colgar en las redes sociales una foto de Navalni tras su muerte en prisión-, al igual que el director del periódico Nóvaya Gazeta, Dmitri Murátov, premio Nobel de la Paz en 2021.

Además, dirigentes de Yábloko en las regiones de San Petersburgo, Carelia, Pskov, Vladímir, Kamchatka, Riazán o Jakasia se encuentran en prisión -Vasili Neustroev recibió 10 años de condena-, a lo que hay que sumar las decenas de candidatos apartados por diferentes motivos, incluido por criticar la guerra.

"Pero aún hay miles de personas que están dispuestas a seguir participando en las elecciones. No puedes multar a todos. Es absurdo", comenta.

El partido, que considera que Putin encabeza un sistema "autoritario", pero "aún no una dictadura", no se rinde y celebrará su congreso federal el 27 de junio, donde presentará sus listas. "¿Cómo defenderse de un hacha? Hay que entender que no hay que bajar la cabeza para que te la corten", señala.

Considera que las autoridades no quieren reconocer los "numerosos errores" que cometen ni dejar de recurrir al miedo como herramienta política, ya que eso significaría automáticamente la alternancia.

Por eso, señala, cierran periódicos, museos, ONGs y persiguen a partidos políticos, iniciativas culturales, obras teatrales y libros. "Nosotros no podemos existir al margen de lo que ocurre en Rusia. Sería extraño", apunta.

Con todo, cree que las autoridades, al fin y al cabo, no podrán hacer nada con las decenas de millones de personas que quieren un cambio. "Iván el Terrible no pudo hacer nada. Stalin no hizo nada. Bueno sí, mataron a mucha gente durante la represión del Gran Terror. Pero en Rusia siempre ha habido, hay y habrá gente que defiende un futuro en libertad", destaca.

"Ese día llegará. La única cuestión es cuánto habrá que esperar, cuánta gente será juzgada, morirá o se irá del país para siempre", afirma.EFE

(foto)(vídeo)