Túnez, 16 jun (EFE).- Decenas de personas bloquearon este martes los accesos a la sede de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) en Trípoli, capital de Libia, para protestar contra el asentamiento de migrantes en el país y la gestión de la agencia de la ONU, a la que responsabilizan del alto flujo de extranjeros en situación irregular.
Según diversos vídeos publicados en redes sociales, los manifestantes, que portaban pancartas con frases como "Sin entrada, sin reasentamiento, Libia para los libios", exigieron la "deportación inmediata" de los migrantes irregulares a sus países de origen, mayoritariamente del África subsahariana, y la suspensión de las actividades de la OIM.
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La protesta formó parte de una serie de acciones que se desarrollaron durante las últimas semanas en diversas zonas del país, donde se incrementó el rechazo a los migrantes debido a su supuesto impacto en la seguridad, la economía y las condiciones sociales.
Ante el rechazo social, el primer ministro del Gobierno de Unidad Nacional (GUN), Abdulhamid Dbeiba, afirmó que el Ejecutivo "desarrolla operaciones de deportación dentro de sus capacidades", pero -dijo- "requiere un mayor apoyo internacional para abordar el fenómeno migratorio".
El bloqueo de la sede de la OIM se produjo pocos días después de que decenas de personas protestaran ante las oficinas del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y la misión de la ONU para Libia (UNSMIL) en Trípoli.
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La ola de protestas arreció después de que diversos usuarios de redes sociales publicaran que ACNUR estaba emitiendo permisos de asilo para migrantes, un hecho que la agencia de la ONU ya había desmentido en repetidas ocasiones.
Frente a las protestas, diversas organizaciones de derechos humanos advirtieron de los riesgos que conlleva "el aumento del discurso de odio y la incitación de rechazo hacia los migrantes", y pidieron que se aborde el asunto dentro de un marco jurídico y humanitario.
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Este martes, delegaciones de Túnez, Argelia y Libia abordaron en Trípoli diversos mecanismos para coordinar la seguridad en las fronteras comunes, con el foco en el fenómeno migratorio, que vincularon con la delincuencia organizada y el terrorismo.
Libia se convirtió, a partir de 2011, tras el derrocamiento del dictador Muamar Gadafi, en un territorio de tránsito masivo de migrantes hacia Europa, y en los dos últimos años fue el principal punto de partida de la ruta migratoria del Mediterráneo central hacia las costas europeas. EFE
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