
La selección de Uzbekistán debuta en el Mundial de Estados Unidos, Canadá y México, con un equipo liderado en el campo por el central del Manchester City Abdukodir Khusanov y en el banquillo por el italiano Fabio Cannavaro, campeón del mundo en 2006.
Uzbekistán participará por primera vez en su historia en un Mundial, tras una actuación sólida y constante en las rondas clasificatorias. De hecho, certificó su plaza en la penúltima jornada de su grupo, al empatar sin goles ante Emiratos Árabes Unidos hace un año.
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El combinado asiático, que únicamente ha perdió ante la Catar de Julen Lopetegui en partido oficial en los últimos tres años, se mantuvo invicta durante la clasificación, solo superada por la líder Irán, que también estará en el Mundial. Un hito histórico para los uzbekos, la selección número 50 en el ranking FIFA y cuyo mayor éxito en un gran torneo fue terminar en cuarto lugar en la Copa Asia de 2011, además de levantar el año pasado la Copa de Naciones CAFA.
Ahora, afrontan el gran examen del Mundial bajo la batuta de Fabio Cannavaro, que imprimirá experiencia a una selección debutante y que necesitará de los consejos del exdefensor, pero que en su fase clasificatoria estuvo en manos del técnico Timur Kapadze, una de las grandes figuras del fútbol uzbeko, por lo que su salida en octubre de 2025 causó cierta sorpresa.
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Aunque la prueba este verano será mayúscula, con Portugal, Colombia y la República Democrática del Congo como rivales, con el objetivo de colarse como tercero y rascar algún punto a los favoritos en este Grupo K: el equipo luso y el cafetero. Para ello, un equipo sin grandes nombres y solo dos que triunfan en Europa.
El gran nombre es Khusanov, central potente del City, y Eldor Shomurodov, el capitán y máximo goleador de la historia de la selección -que juega bajo el nombre de Uzbekistán desde los años 90- con 40 tantos, delantero de 1,90 metros que juega en el Basaksehir turco.
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KHUSANOV, LÍDER NACIONAL EN MENOS DE TRES AÑOS
El central del Manchester City es un ídolo en todo su país, que ven al joven jugador, de 22 años, como ese ejemplo a seguir. El de Taskent, capital de Uzbekistán, al contrario que los futbolistas uzbekos suelen hacer, no probó suerte en Turquía o Rusía, y se decantó por el FC Energetik-BGU bielorruso.
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Tras una temporada y media allí, los problemas económicos del club forzaron su salida barata, con el Lens francés pescando talento uzbeko. Solo 31 partidos después, Pep Guardiola puso los ojos en él y ahora es un baluarte de la zaga 'cityzen', pese a que en su debut fue un manojo de nervios. Ahora, ya adaptado, ha impuesto su poderío físico y su velocidad -con picos de 37 km/h-, y afronta su primer Mundial con 25 internacionalidades.
FABIO CANNAVARO, UN CAMPEÓN PARA NO PASAR DE LARGO
Dentro de lo exótico, esta selección debuta en un Mundial dirigido por Cannavaro, el capitán de la Italia que conquistó el mundo hace 20 años. Y su selección uzbeka bebe en cierta manera de ese fútbol, siendo la fortaleza física su gran virtud, sin virtuosismo en la salida de balón con una versión muy compacta.
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El exfutbolista italiano, que jugó en equipos como Juventus, Inter de Milán o Real Madrid, ha desarrollado su carrera en los banquillos principalmente en China y Arabia Saudí, aunque también dirigió al Benevento y el Udinese italianos, y al Dinamo de Zagreb croata, con el que llegó a entrenar en Champions.
Sabiduría y experiencia le sobran a un técnico que a sus 52 años espera aprovechar esta oportunidad para sorprender al mundo con una selección que todavía es una incógnita para el gran público, pero que desea no perder su habitual rigor para no pasar de largo por su primer Mundial.
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