Tokio propone un presupuesto adicional de 16.700 millones de euros por la guerra en Irán

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Tokio, 3 jun (EFE).- El Gobierno japonés propuso este miércoles un presupuesto adicional de 3,11 billones de yenes (unos 16.700 millones de euros) para hacer frente a la subida de los precios de la energía por la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.

El nuevo presupuesto, que aún debe ser aprobado por el Parlamento japonés, ya había sido avanzado por la primera ministra Sanae Takaichi, lo que contribuyó a la preocupación de los inversores por la salud fiscal del país, el más endeudado de las grandes economías.

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Durante una sesión parlamentaria, Takaichi reconoció que el presupuesto adicional se financiará totalmente con la emisión de nuevos bonos estatales, pero que al mismo tiempo el Gobierno cancelará la emisión de bonos programados para financiar las cuentas del pasado ejercicio.

De esta manera, la financiación del nuevo presupuesto "es factible sin afectar al mercado de bonos del Estado", dijo la mandataria, en declaraciones recogidas por la agencia japonesa de noticias Jiji Press.

Desde el comienzo de la guerra en Oriente Medio y el consiguiente bloqueo del estrecho de Ormuz, por donde circula gran parte del crudo que importa Asia, Japón ha sacado al mercado millones de barriles de sus reservas estratégicas de petróleo y ha subvencionado a las petroleras para mantener los precios de la gasolina alrededor de los 170 yenes (0,92 euros) por litro.

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El nuevo presupuesto establece un fondo de 2,5 billones de yenes (unos 13.500 millones de euros) para financiar medidas de respuesta a la crisis en Oriente Medio, como los subsidios a la gasolina, y otros 100.000 millones de yenes (538 millones de euros) para uso de las prefecturas.

Además, destina 513.500 millones de yenes (2.800 millones de euros) a subvencionar la electricidad y el gas de los japoneses durante los meses del verano, cuando crece el uso del aire acondicionado.

La conservadora Takaichi, favorable a aumentar el gasto fiscal para estimular la estancada economía japonesa, ya logró a comienzos de abril la aprobación de un presupuesto récord para el ejercicio fiscal de 2026 (que finalizará en marzo de 2027).

Los ambiciosos planes de estímulos de Takaichi han puesto nerviosos a los inversores por la dependencia de Japón de la emisión de deuda, y han contribuido a elevar el rendimiento de los bonos nipones a niveles no vistos desde la década de los noventa. EFE