
El ministro de Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha asegurado que siempre le "ha repugnado" cuando un país ha usado el derecho a veto implícito en la necesidad de unanimidad para frenar avances que el resto de países quiere y si no hay un interés nacional concreto.
Lo ha dicho este lunes en la 41 Reunió Cercle d'Economia, que se celebra hasta el miércoles en el Palau de Congressos de Catalunya, en la sesión 'Europa: ¿Somos capaces de ponernos de acuerdo?', con el viceprimer ministro de Polonia, Radoslaw Sikorski.
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Albares ha puesto como ejemplo el freno de algunos países a la oficialidad del catalán como lengua oficial en la Unión Europea (UE): "Si no hay ningún interés nacional, ¿por qué no sumarse inmediatamente a la unanimidad? ¿Qué hay en juego para ello?".
Ha puesto como ejemplo el caso del anterior Gobierno de Hungría, que ha dicho que utilizaba este veto "no para defender ningún interés nacional, sino para evitar" que el resto de países ayudaran a Ucrania.
Por otro lado, ha subrayado la necesidad de defender los valores europeos "y no solo de entrada, sino también de permanencia, para evitar que un Estado, una vez que esté dentro, use esa unanimidad contra los propios valores de la Unión Europea".
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El ministro ha defendido que haya "vanguardias" de países que avancen en ciertos temas clave sin que haya la necesidad de una unanimidad: "Los grandes saltos será difícil que los hagamos a 27 en un primer momento, mucho más a 29, a 30, a 35"."
INDUSTRIA DE DEFENSA
Albares ha asegurado que los europeos necesitan una política de defensa común, ya que ha dicho que la actitud agresiva de Rusia hacia Europa del Este no va a cambiar y que Estados Unidos ha invitado a Europa a tener una mayor responsabilidad en su defensa.
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"Por esos dos motivos es necesario que nos vayamos dotando de una defensa europea", ha dicho el ministro, que ha añadido que el primer y más sencillo paso es integrar la industria de defensa europea.
Ha subrayado que este avance no puede ser para convertirse en una fuerza agresiva hacia el exterior, sino para poder ejercer de equilibrio con las otras grandes potencias.