Bruselas, 28 may (EFE).- La Comisión Europea abrió este jueves una investigación en profundidad para evaluar si las ayudas públicas concedidas por China a Jingdong (JD.com) distorsionaron la competencia y dieron ventajas al gigante chino de comercio electrónico para comprar la firma alemana de electrónica Ceconomy.
El análisis preliminar del Ejecutivo comunitario indica que JD.com "podría haber recibido subsidios que distorsionan el mercado interior de la UE", afirmó la institución en un comunicado.
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Entre sus preocupaciones, la Comisión cita "financiación privilegiada, incentivos fiscales y subvenciones otorgadas por entidades posiblemente atribuibles a la República Popular China".
Bruselas sospecha que estos subsidios "han permitido a JD.com ofrecer condiciones que potencialmente distorsionan el proceso de negociación relativo a la adquisición de Ceconomy", empresa minorista alemana de electrónica y electrodomésticos tanto física como virtual.
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Además, cree que la transacción podría permitir a JD.com "adoptar estrategias de inversión y negocio que podrían afectar a las condiciones de competencia en el mercado interior de la UE".
En este escenario, la investigación del Ejecutivo comunitario analizará si las ayudas de Pekín al gigante chino de comercio electrónico "distorsionaron el resultado de la negociación" de la compra de Ceconomy.
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En concreto, estudiará si dieron vía libre a JD.com para "ofrecer un precio más elevado" y para "apoyar las actividades económicas y el plan de crecimiento" de la compañía alemana, sirviéndose de las capacidades tecnológicas y logísticas de la entidad compradora.
También evaluará si los potenciales subsidios "podrían mejorar la posición competitiva de la entidad fusionada y conducir a un impacto negativo en el mercado interior con respecto a sus actividades posteriores a la transacción".
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La operación fue notificada el pasado 17 de abril a los servicios europeos de Competencia, que disponen ahora de 90 días, el 2 de octubre, para tomar una decisión al respecto, aunque Bruselas advirtió de que la apertura de la investigación "no prejuzga el resultado de la misma".
Según las conclusiones a las que llegue, la Comisión Europea podría desde permitir la operación según ha sido planteada por las empresas, avalarla condicionada a unos compromisos que subsanen las distorsiones o incluso prohibirla. EFE
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