
Seis países europeos, junto con Canadá, Australia y Nueva Zelanda, han pedido este viernes a las empresas que no participen en el proceso de licitación del proyecto de asentamientos E1 en Cisjordania, que prevé la construcción de 3.400 viviendas y la separación de Jerusalén Este del resto del territorio palestino.
"Deben ser conscientes de las consecuencias legales y reputacionales de su participación, incluido el riesgo de involucrarse en violaciones graves del Derecho Internacional", han señalado en un comunicado conjunto Francia, Alemania, Reino Unido, Italia, Noruega y Países Bajos, junto con los tres países citados anteriormente.
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En este sentido, han recordado que los "asentamientos israelíes en Cisjordania" son "ilegales" de conformidad con el Derecho Internacional. "El desarrollo del área E1 dividiría a Cisjordania en dos y representaría una grave violación del Derecho Internacional", han reiterado.
Por otro lado, han instado al Estado de Israel a que no solo ponga fin a la expansión de los asentamientos en Cisjordania, sino que también garantice la rendición de cuentas por la violencia perpetrada por colonos; investigue las acusaciones contra las fuerzas israelíes y respete los sitios sagrados en Jerusalén y su 'statu quo'.
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Entre sus demandas, se encuentran además el levantamiento de las restricciones financieras a la Autoridad Palestina. "Nos oponemos firmemente a aquellos, incluidos miembros del Gobierno israelí, que abogan por la anexión y el desplazamiento forzoso de la población palestina", han añadido en un comunicado conjunto.
Ante el deterioro "significativo" de la situación en Cisjordania y el "nivel sin precedentes" que ha alcanzado la violencia de los colonos en el territorio palestino ocupado, han reafirmado su compromiso "inquebrantable" con una "paz amplia justa y duradera" basada en la solución de dos estados en virtud de las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
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"Las políticas y prácticas del Gobierno israelí, incluida una mayor consolidación de su control (sobre Cisjordania), están socavando la estabilidad y la perspectiva de una solución de dos estados", han precisado con respecto a esta iniciativa que permitiría que "dos estados democráticos, Israel y Palestina" puedan "convivir en paz y seguridad dentro de fronteras seguras y reconocidas".
El plan urbanístico E1 abarca unos doce kilómetros cuadrados y conecta Jerusalén Este con el asentamiento de Maale Adumim. La idea es duplicar su población con hasta 35.000 nuevos residentes para los próximos años con la ampliación del barrio de Tzipor Midbar.
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Su construcción dividiría Cisjordania en dos, una al norte y otra al sur, haciendo casi imposible la creación de un Estado palestino conectado. Buena parte de los asentamientos en Cisjordania son considerados legales por el Gobierno israelí, si bien el Derecho Internacional es claro en que todos ellos son ilegales y que su expansión es un crimen de guerra.