Alicia Sánchez Gómez
Nueva York, 14 may (EFE).- La artista mexicana Frida Kahlo se reencontró este jueves con Diego Rivera en el escenario de la Metropolitan Opera de Nueva York, que se llenó de catrinas y brillantes colores para escenificar 'El Último Sueño de Frida y Diego'.
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La ópera cuenta con música de Gabriela Lena Frank y libreto de Nilo Cruz, y se inspira en el mito de Orfeo y Eurídice para devolver a la vida a la pareja durante el Día de Muertos, cuando Diego, a punto de morir, invoca a Frida y le implora que vuelva con él.
Atendiendo a su petición, la catrina permite a la artista regresar al mundo de los vivos durante 24 horas, pero Frida, que a lo largo de su vida padeció un profundo dolor causado por una poliomielitis y un accidente de tranvía, se muestra reticente a la idea de renacer.
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Bajo esta premisa, el prestigioso teatro se transformará hasta el 5 de junio en las vibrantes calles de México y acogerá el debut en el mundo de la ópera de la compositora Lena Frank, ganadora de un Pulitzer.
Con escenas que evocan el estilo surrealista en el que se enmarcaban ambos pintores, la ópera explora durante dos horas y media la dualidad entre la vida y la muerte y la inherente contradicción en Frida, exponiendo su lado más poético y frágil.
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En el escenario, un gran espejo situado en el techo refleja lo que ocurre sobre las tablas en los actos I y II: una multitud celebrando el Día de Muertos, un suelo agrietado sobre el que bailan esqueletos del inframundo o un gran mural en el que Rivera se retrata sobre la frente de Frida.
Mientras, desde las butacas, el público adivina las obras de arte que se alzan frente a él: 'El sueño (La cama)', con una cama situada en el centro sobre la que danzan Frida y un esqueleto; 'Las dos Fridas' o el mural de Rivera 'La creación de un fresco que muestra la construcción de una ciudad', representado con unas grandes vigas por las que camina en una de las escenas el personaje de Diego.
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El centro de la obra, sin embargo, es un gran árbol rojo que aparece y desaparece de escena y que recuerda a obras de Kahlo como 'Mis abuelos, mis padres y yo'.
Durante el estreno, los espectadores, vestidos con sus mejores galas, llenaron casi todas las butacas del teatro y ovacionaron con euforia al término de la función, cuando actores, bailarines y creadores de la ópera salieron a saludar al escenario
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'El Sueño de Frida y Diego' reinterpreta el mito griego de Orfeo y Eurídice, en el que el músico Orfeo desciende al inframundo con el fin de devolver a la vida a su esposa Eurídice. Sin embargo, el dios Hades le impone una condición: debe evitar mirar a su amada hasta que esta logre salir del inframundo, una norma que acaba incumpliendo.
Esta historia, ahora en la piel de estos dos artistas mexicanos, se narra enteramente en español, si bien el público cuenta en sus butacas con una pequeña pantalla con subtítulos en inglés y alemán.
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El barítono Carlos Álvarez, originario de Málaga (España), se pone en la piel de Diego Rivera, mientras que Frida está encarnada por la estadounidense Isabel Leonard y Gabriella Reyes da vida al personaje de la Catrina, clave en la representación.
Por su parte, la dirección de orquesta corre a cargo de Yannick Nézet-Séguin, que formará parte del proyecto durante la mayoría de funciones, a excepción de la del 22 de mayo, cuando ocupará su puesto Steven Osgood.
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La ópera cuenta además con catorce bailarines -cinco de 'break dance', otros cinco de danza contemporánea y cuatro acróbatas-, cada uno con su propio lenguaje artístico. EFE
(foto) (vídeo)
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