El Cairo, 15 may (EFE).- Casi 19,5 millones de personas en Sudán, el equivalente a dos de cada cinco habitantes de este país en guerra desde 2023, enfrentan actualmente niveles críticos de inseguridad alimentaria aguda, al tiempo que hay más de 825.000 niños en riesgo de morir por desnutrición severa este año, alertó este viernes la ONU.
Así lo indicaron en un comunicado conjunto la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y UNICEF, en base al último análisis de la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria (IPC), que incluye esa cifra en la fase 3 o superior de este índice.
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"Cuando la guerra civil entra en su cuarto año, la prolongada crisis de hambre en Sudán muestra pocas señales de remitir, mientras la violencia, los desplazamientos y las severas restricciones de acceso humanitario afectan a niños, familias y comunidades en todo el país", afirmaron las tres agencias de la ONU.
El informa de IPC muestra que cerca de 135.000 personas enfrentan inseguridad alimentaria catastrófica (fase 5 de la IPC), mientras que 14 focos en Darfur, Darfur del Sur y Kordofán del Sur están en riesgo de hambruna en los próximos meses.
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Por otro lado, más de cinco millones de personas están clasificadas en la fase 4 (emergencia) y otros 14 millones se encuentran en la fase 3 (crisis).
"Se espera que las condiciones empeoren aún más durante la temporada de escasez entre junio y septiembre", alertaron.
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Asimismo, se estima que 825.000 niños menores de cinco años sufrirán desnutrición aguda severa en 2026, un aumento del 7 % respecto a 2025 y un 25 % más que los niveles previos al conflicto registrados entre 2021 y 2023.
"Solo entre enero y marzo de este año, casi 100.000 niños fueron ingresados para recibir tratamiento por desnutrición aguda severa, que puede causar la muerte si no se trata con urgencia", dijeron.
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La destrucción de infraestructuras civiles (incluidos mercados, centros de salud, sistemas de agua y activos agrícolas) ha limitado gravemente la producción de alimentos y el acceso a servicios esenciales, mientras que alrededor del 40 % de los centros sanitarios no funcionan.
Las agencias de la ONU hicieron hincapié en que, además de estos datos de la considerada como una de las peores tragedias humanitarias en el planeta, "las restricciones al acceso humanitario siguen siendo de las más severas del mundo".
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"La inseguridad, los obstáculos burocráticos, los ataques a las rutas de suministro (...) así como las restricciones al movimiento de personas y bienes continúan impidiendo que los actores humanitarios entreguen asistencia a la escala necesaria", denunciaron.
Hasta abril de este año, solo el 20 % del plan de necesidades y respuesta humanitaria de Sudán para 2026 había sido financiado.
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Los tres años de guerra en Sudán entre el ejército sudanés y el grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) han provocado la muerte de unas 400.000 personas -según estimaciones de EE.UU.- y han obligado a unos 14 millones a abandonar sus hogares. EFE