Lufthansa reduce un 25% sus pérdidas en el primer trimestre, hasta 665 millones

Guardar
Imagen GSJL3RND2FE4FCXPXCYBPTBQQE

El Grupo Lufthansa registró unas pérdidas netas de 665 millones de euros durante el primer trimestre de 2026, lo que supone una mejora del 25% respecto a los 'números rojos' de 885 millones de euros del mismo periodo del año anterior.

Según ha detallado la aerolínea este miércoles, este resultado refleja una recuperación operativa y financiera a pesar de un entorno marcado por conflictos geopolíticos y huelgas.

PUBLICIDAD

La compañía alemana registró unos ingresos de 8.746 millones de euros entre enero y marzo, un 8% más que en el ejercicio previo, gracias especialmente al dinamismo de la demanda en sus divisiones de carga y mantenimiento.

Este crecimiento en los ingresos totales permitió compensar parcialmente el impacto de la estacionalidad negativa y los costes extraordinarios derivados de las interrupciones operativas durante el trimestre.

PUBLICIDAD

El beneficio bruto de explotación (Ebitda) ajustado del Grupo Lufthansa en el primer trimestre de 2026 fue de 7 millones de euros. Esta cifra supone una mejora significativa respecto al mismo periodo del año anterior, cuando la compañía registró un resultado negativo de -121 millones de euros.

Por su parte, el flujo de caja libre ajustado se disparó un 65% hasta los 1.380 millones de euros, reforzando la posición de liquidez del grupo por encima de los 10.000 millones de euros.

A nivel de balance, la compañía ha destacado la reducción de su deuda neta, que pasó de 6.407 millones de euros al cierre de 2025 a 5.340 millones al finalizar el primer trimestre de 2026.

Este fortalecimiento financiero se produce en un momento en el que el grupo continúa con sus planes de modernización de flota, incluyendo la retirada de aeronaves menos eficientes para acelerar sus objetivos de rentabilidad y sostenibilidad a largo plazo.

En cuanto al tráfico de pasajeros, el grupo transportó a un total de 25,1 millones de personas entre enero y marzo, lo que representa un incremento del 3% interanual. Este crecimiento se apoyó en una fuerte demanda hacia destinos vacacionales y en una mejora de la ocupación, con un índice que aumentó 3,6 puntos porcentuales hasta situarse en el 82,2%.

No obstante, el volumen de tráfico se vio condicionado negativamente por la inestabilidad en Oriente Próximo, que obligó a cancelaciones temporales, y por las huelgas de personal de cabina y pilotos ocurridas en febrero y marzo.